El Puerto de Tarragona ha iniciado en los últimos años un proceso de modernización de su alumbrado exterior con el objetivo de mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones y adaptar la iluminación a las necesidades operativas de un entorno logístico de gran escala. La iniciativa, puesta en marcha en 2022 con un plazo de ejecución previsto de tres años, ha supuesto la sustitución progresiva de luminarias de vapor de sodio de alta presión por soluciones LED.
Esta intervención se integra dentro de la estrategia ambiental del puerto, que busca reducir el impacto energético de sus infraestructuras y mejorar la eficiencia en el uso de recursos. En instalaciones portuarias con actividad continuada y grandes superficies exteriores, el alumbrado representa un consumo eléctrico relevante, por lo que su modernización se plantea como una actuación técnica con efectos directos sobre la explotación diaria del recinto.
Con más de 5,6 millones de metros cuadrados de superficie y un volumen anual cercano a los 33 millones de toneladas de mercancías, el Puerto de Tarragona presenta necesidades lumínicas diversas. La coexistencia de muelles de carga, viales de circulación interna, áreas peatonales o zonas representativas exige soluciones fotométricas específicas que permitan garantizar la visibilidad, la seguridad operativa y la eficiencia energética.
Una solución de iluminación adaptada a cada espacio
La actuación ha incorporado diferentes familias de luminarias de Carandini en función de las características de cada espacio. En los muelles se han instalado 980 proyectores HMAO sobre columnas de aproximadamente 30 metros de altura. Estos equipos presentan eficiencias próximas a 144 lm/W y flujos luminosos del orden de 70.000 lúmenes, lo que permite iluminar superficies amplias con un número contenido de puntos de luz.
Las ópticas de vidrio prismático empleadas en estos proyectores favorecen la uniformidad lumínica y contribuyen a limitar el deslumbramiento en zonas donde operan grúas, vehículos pesados y personal técnico. Asimismo, la emisión de flujo hacia el hemisferio superior se ha reducido mediante soluciones con FHS del 0%, un aspecto relevante en términos de control de la contaminación lumínica.
En cuanto a la resistencia frente a condiciones ambientales adversas, los proyectores HMAO cuentan con tratamientos anticorrosión y grados de protección IP66 e IK08. Estas características resultan especialmente importantes en entornos portuarios expuestos de forma constante a la humedad, la salinidad y la acción del viento, factores que pueden acelerar el deterioro de materiales y componentes.

Para el paseo marítimo se han instalado luminarias Clamod, una solución de estética clásica concebida para entornos marinos que combina integración visual con requisitos de durabilidad. En las fachadas operativas se han incorporado proyectores Mikos, destinados a proporcionar iluminación funcional y de acento según las necesidades de cada edificio o infraestructura.
Las vías portuarias se han dotado con luminarias viales de las series Veka y V-MAX, diseñadas para optimizar la visibilidad en recorridos de circulación interna y favorecer la detección de obstáculos o señalización. El proyecto se completa con la implantación de otros modelos de la gama Carandini —como TPL, Spin, Century, Tango y HFL— distribuidos en distintas zonas del recinto en función de las características geométricas y operativas de cada espacio.
Toda la instalación se ha configurado con una temperatura de color de 3000 K con el objetivo de favorecer el confort visual y redudicendo el impacto sobre el entorno natural. Los niveles de uniformidad obtenidos en determinadas áreas operativas superan valores de 0,6, mientras que el índice de reproducción cromática se sitúa en torno a CRI 70, parámetros que favorecen la percepción visual en tareas relacionadas con la manipulación de mercancías o la conducción de vehículos.

Control del alumbrado, mantenimiento y eficiencia energética
Además de la sustitución de luminarias, el proyecto ha contemplado la preparación de los equipos LED de Carandini para su integración en el sistema de control del puerto. Este sistema de telegestión permite monitorizar el funcionamiento de las instalaciones, ajustar los niveles de iluminación y gestionar el consumo energético de forma sectorizada.
La regulación punto a punto facilita adaptar el flujo luminoso a la actividad real en muelles, viales o zonas de tránsito, así como programar escenarios de funcionamiento según turnos o franjas horarias. Este tipo de soluciones contribuye a optimizar el uso de la energía y a mejorar la gestión del mantenimiento mediante la detección temprana de incidencias.

Desde el punto de vista energético, la sustitución de la tecnología convencional por luminarias LED ha permitido reducir el consumo eléctrico del alumbrado exterior en torno a un 65%, según los datos registrados tras la puesta en servicio de las nuevas instalaciones. Esta disminución del consumo eléctrico se traduce igualmente en una reducción de las emisiones indirectas de CO₂ asociadas al uso de electricidad.
En conjunto, el proyecto demuestra cómo una iluminación para infraestructuras bien diseñada puede mejorar la eficiencia operativa, optimizar los costes de mantenimiento y contribuir a un entorno portuario más sostenible.
Imágenes: Carandini

