Barcelona ha reabierto al tráfico el Túnel de la Rovira en sentido al mar, recuperando una de las infraestructuras clave de su red viaria tras más de un año de trabajos de renovación integral.
Con una longitud aproximada de 1,3 kilómetros y un elevado volumen de tráfico diario, el Túnel de la Rovira constituye una conexión esencial dentro de la red viaria de la ciudad, desempeñando un papel clave en la articulación de la movilidad urbana.
La actuación ha permitido intervenir de forma coordinada sobre los principales sistemas del túnel, desde los elementos constructivos hasta las instalaciones técnicas, con el objetivo de actualizar su funcionamiento conforme a los estándares actuales de seguridad, fiabilidad y eficiencia operativa.

En relación con el sistema de iluminación, esta infraestructura crítica ha sido objeto de una renovación completa mediante la incorporación de tecnología LED de última generación, adaptada a las exigencias propias de un túnel urbano con elevado volumen de tráfico. El proyecto ha contemplado la instalación de 358 proyectores TFLEX de Schréder, específicamente diseñados para operar en entornos donde la fiabilidad del sistema, la robustez de los equipos y la calidad de la luz son factores determinantes para garantizar la seguridad vial y la continuidad del servicio.
La solución implementada permite asegurar una iluminación homogénea a lo largo de todo el trazado, optimizando las condiciones de visibilidad y facilitando transiciones lumínicas progresivas en los accesos y salidas, que son puntos especialmente sensibles desde el punto de vista de la adaptación visual del conductor. A ello se suma una mejora significativa en términos de eficiencia energética, así como una reducción de las necesidades de mantenimiento gracias a la mayor vida útil de los equipos, aspectos clave en una infraestructura de operación continua donde cualquier intervención tiene un impacto directo sobre el tráfico.

Todo ello se traduce en una mejora directa de la experiencia de conducción, al proporcionar un entorno visual más estable, legible y confortable a lo largo de todo el recorrido. La nueva iluminación facilita la percepción de la geometría del túnel, la señalización y posibles incidencias en la calzada, contribuyendo a una conducción más segura y reduciendo la fatiga visual, especialmente en condiciones de tráfico intenso.
La reapertura del Túnel de la Rovira refuerza así el proceso de actualización de las infraestructuras urbanas de la ciudad de Barcelona. Durante la inauguración, el alcalde Jaume Collboni destacó el papel de esta actuación en la movilidad urbana y puso en valor la adaptación del túnel a los más altos estándares de seguridad y eficiencia.
Imágenes: Schréder

