Wälmo Estudio ha renovado el lobby y la cafetería del Hotel Liabeny, en el centro de Madrid, con una intervención que actualiza la imagen del establecimiento manteniendo su carácter clásico. La iluminación, el control y la conectividad forman parte de la nueva propuesta interior, con soluciones de Simon integradas en la arquitectura y adaptadas a los diferentes usos y horarios del hotel.
Situado junto a la Puerta del Sol, con fachadas a las calles Salud, Abada y Carmen, el Hotel Liabeny forma parte del paisaje hotelero del centro de Madrid desde los años 70. La reforma de sus principales espacios comunes busca reforzar esa identidad histórica mediante un lenguaje más cálido, urbano y contemporáneo.
El proyecto, desarrollado por Wälmo Estudio, combina nogal aceitado, mármoles Calacatta y Emperador, bronces envejecidos, cuero natural y terciopelos. Sobre esta base material, la iluminación se utiliza para ordenar visualmente los espacios, destacar acabados y modificar la atmósfera según el momento del día.
Diferentes escenas para el nuevo lobby
El lobby se ha concebido como un espacio de recepción y estancia, combinando amplitud, elegancia y una mayor sensación de confort.
La estrategia lumínica permite modificar la escena a lo largo de la jornada. Durante el día se emplea una iluminación más clara, destinada a favorecer la percepción del espacio y poner en valor los materiales. Por la tarde y la noche se reducen las intensidades y aumenta el protagonismo de la iluminación ambiental y puntual, generando una atmósfera más recogida.

La instalación común al conjunto del proyecto incorpora más de 200 downlights Simon Hole 25 con temperatura de color de 2.700 K, complementados con downlights Simon 703, proyectores de superficie Simon 640 y tiras LED Simon 810.
La combinación de estas soluciones permite trabajar con distintas capas de iluminación: luz general, iluminación de acento y líneas integradas en techos, mobiliario y otros elementos arquitectónicos. El proyecto incorpora además soluciones de iluminación biodinámica para adaptar determinadas condiciones lumínicas durante el día.
El control también se integra en el interiorismo. Las botoneras permiten gestionar la iluminación ambiente y seleccionar distintas configuraciones en función del uso, mientras que las conexiones de datos y carga USB instaladas en los mostradores de recepción permanecen accesibles para el personal sin interferir visualmente en el diseño.

Una cafetería vinculada al ritmo de la ciudad
La renovación de la cafetería mantiene la continuidad estética con el lobby, aunque con una configuración más abierta y orientada a su utilización como espacio de encuentro.
Maderas, textiles naturales y detalles en tonos bronce definen el interior, mientras que la iluminación permite adaptar la atmósfera a las diferentes franjas horarias.
Por la mañana, una iluminación más homogénea complementa la entrada de luz natural. Durante la tarde se reducen progresivamente los niveles y, por la noche, la luz se concentra en puntos determinados para generar un ambiente más íntimo.

Este planteamiento permite que un mismo espacio responda a usos diferentes durante la jornada, desde el desayuno y las reuniones informales hasta periodos de estancia o consumo nocturno.
En la cafetería se han instalado también mecanismos Simon 82 Concept en acabado negro, con tomas eléctricas y conexiones USB integradas en las zonas de uso. La solución proporciona conectividad a los usuarios manteniendo la coherencia visual con el resto de materiales y acabados.
Iluminación y tecnología integradas en la arquitectura
La intervención en el Hotel Liabeny plantea la iluminación, el control y la conectividad como elementos integrados dentro del proyecto de interiorismo.
La combinación de más de 200 downlights con proyectores, iluminación lineal y sistemas de regulación permite crear diferentes escenas sin alterar físicamente los espacios, adaptando lobby y cafetería a los cambios de actividad y a la evolución de la luz natural.

La reforma consigue así actualizar dos de las principales áreas comunes del establecimiento manteniendo su identidad clásica, pero incorporando una iluminación más flexible y una infraestructura tecnológica adaptada a los usos actuales del hotel.
Imágenes: Simon. Crédito fotográfico: Victoria Miñana

