Autor: Comunicación ORBIS
El alumbrado público ha funcionado durante décadas con la misma lógica: encender al anochecer, apagar al amanecer y reparar cuando algo falla. Ese modelo se ha quedado corto. Hoy un gestor necesita saber cuánto consume cada cuadro, dónde ha fallado un punto de luz y cómo justificar el gasto, y necesita saberlo sin mandar a un técnico a comprobarlo sobre el terreno. En ORBIS hemos abordado esa transición con una solución de gestión conectada que convierte cada instalación en una fuente de datos. Forma parte de nuestra familia de telegestión de alumbrado público.
Por qué conviene conectar las infraestructuras de alumbrado público
El encarecimiento del kWh y las exigencias de eficiencia han cambiado las prioridades de administraciones y mantenedoras. Ya no basta con encender y apagar a la hora correcta; hay que saber qué pasa en la instalación y poder anticiparse. Un alumbrado aislado no da para eso.
El modelo reactivo tiene un coste que rara vez se contabiliza. La avería depende de que alguien la reporte, el diagnóstico obliga a desplazar una cuadrilla y buena parte de las revisiones se hacen sobre el terreno, a ciegas. Y cuando el gasto es público, hay que justificarlo con datos. Conectar la instalación convierte esa incertidumbre en información sobre lo que consume cada circuito y en qué momento. El alumbrado deja de ser un sistema cerrado para funcionar como una red digital, integrada en el ecosistema de la Smart City.
El marco europeo empuja en esta dirección. La Directiva de Eficiencia Energética (UE) 2023/1791 fija para el conjunto del sector público un objetivo de reducción del consumo de energía final, y las directrices de la Comisión sitúan el alumbrado público dentro de ese perímetro. Cumplir ese objetivo requiere disponer de información fiable sobre el consumo y facilitar su gestión energética, justo lo que permite una instalación conectada.
Diseñamos esta arquitectura para cubrir todo el rango de proyectos, desde un cuadro individual hasta una red urbana de gran escala, y la apoyamos en tres equipos que trabajan bajo una misma plataforma.

Una plataforma y tres equipos
El núcleo es una plataforma IoT que procesa los datos que envían los dispositivos de campo. Desde ella gestionamos programaciones horarias y astronómicas dinámicas, geolocalizamos los activos y recibimos alarmas en tiempo real. También analizamos el consumo para auditar el gasto, actualizamos el firmware por OTA sin visitas presenciales, generamos informes de eficiencia y mantenimiento, e integramos con sistemas de terceros mediante REST y MQTT. El acceso operativo se hace desde la aplicación web XEO LUM.
La comunicación es híbrida a propósito, porque ninguna tecnología única sirve para todos los escenarios. Usamos LoRa para el largo alcance, Wi-Fi para el acceso a plataforma, 4G y Ethernet para la conectividad troncal y Bluetooth para la configuración técnica local.
Sobre esa base trabajan los tres equipos:
- XEO LUM +. Es el módulo avanzado de telegestión para el control del alumbrado público. Supervisa cuadros eléctricos y sensores de forma remota, integra Wi-Fi, 4G, LAN, Bluetooth y LoRa, sincroniza por GPS con programación astronómica automática y añade un Display TFT para el diagnóstico local. Es compatible con los transformadores TMC100. Tiene acceso a la Plataforma web de gestion y control ORBIS IoT.
- ASTRO NOVA CITY +. Es un interruptor astronómico con comunicación Bluetooth y Wi-Fi incorporada de serie, pensado para modernizar instalaciones existentes sin necesidad de sensores externos. Ajusta encendidos y apagados según los ortos y ocasos de cada ubicación, permite controlar grupos de puntos de luz de forma coordinada y se gestiona desde la aplicación o desde la plataforma ORBIS IoT con actualizaciones OTA.
- ASTRO LUM. En solo dos módulos de ancho reúne lo que antes ocupaba tres equipos: un interruptor astronómico, un contactor de potencia de 63 A con paso por cero y un analizador de red. Mide corriente, tensión, potencia y energía en tiempo real, y con la lectura directa del amperaje detecta puntos de luz fundidos, derivaciones o sobreconsumos sin equipos de medida externos. Su sistema de alarmas corta de forma automática ante sobrecorriente, sobretensión y subtensión, lo que protege los drivers LED frente a la inestabilidad de la red. Se actualiza por OTA y se gestiona y controla a través de la plataforma ORBIS IoT, gracias a su comunicación por Bluetooth y Wi-Fi.

Qué cambia en el día a día
El resultado es un cambio de método. En vez de reparar cuando alguien avisa, el mantenimiento trabaja sobre datos reales de consumo y de estado de la red: detecta el fallo antes de que llegue la queja y se ahorra buena parte de las visitas presenciales. Con esa información se puede auditar el gasto y ajustar el presupuesto.
La solución se adapta a entornos muy distintos, desde parques y vías públicas hasta puertos y polígonos industriales. En todos resuelve el mismo problema: unificar en una herramienta a quienes hoy trabajan por separado. La administración quiere justificar el gasto y fijar límites de consumo; el mantenedor necesita localizar el fallo antes de salir; la ingeniería dimensiona mejor con datos fiables. Con una plataforma común, los tres parten de la misma información. Y los informes de eficiencia y el mantenimiento predictivo pasan a formar parte de la operación diaria.
Un escenario de aplicación
Un ejemplo tipo ayuda a ver cómo encaja todo. Pensemos en un municipio que gestiona el alumbrado de su viario y de un parque con cuadros antiguos y sin telegestión. La operación es la de siempre: encendido astronómico básico, reparaciones cuando un vecino avisa de una farola apagada y facturas que no se pueden desglosar por zona.
La modernización no obliga a rehacer la instalación. En los cuadros existentes instalamos ASTRO LUM, que en dos módulos aporta el interruptor astronómico, el contactor y la medida de red. Desde el primer día el cuadro mide corriente, tensión y energía, y detecta por amperaje los puntos de luz fundidos sin que nadie tenga que dar aviso. En las líneas que solo necesitan automatizar maniobras sin sensores externos usamos ASTRO NOVA CITY +, que ajusta encendidos y apagados a los ortos y ocasos reales de la ubicación. Todo se centraliza en XEO LUM + y en la Plataforma ORBIS IoT, desde donde el equipo de mantenimiento ve el estado de cada cuadro, recibe las alarmas y programa por grupos.
El día a día cambia enseguida. Ante una sobretensión sostenida, el equipo corta y protege los drivers LED antes de que se degraden. Y con la lectura directa del amperaje detecta los puntos de luz fundidos, de modo que el mantenimiento sale con el aviso ya localizado. Al cierre de mes, el municipio tiene un informe de consumo real por circuito con el que auditar el gasto y ajustar el presupuesto.
La conectividad no es el objetivo, es el medio. El valor está en los datos que genera y en las decisiones que permite tomar: menos desplazamientos innecesarios, menos gasto sin justificar y una instalación que se controla en tiempo real.
Imágenes: ORBIS

