El Ayuntamiento de Zaragoza avanza en el desarrollo de su Plan Especial de Iluminación Monumental, una estrategia destinada a mejorar la percepción nocturna de algunos de los principales edificios históricos de titularidad municipal. Tras las primeras actuaciones en el antiguo Convento de San Agustín, la fachada del Museo del Teatro Romano y la fachada auxiliar del Teatro Principal, el plan incorpora ahora cuatro nuevos espacios: el Torreón Fortea, el interior del Teatro Romano, el Museo Pablo Gargallo y la Casa de los Morlanes.
Con estas intervenciones, el programa suma ya siete edificios municipales renovados y alcanza una inversión acumulada de 500.000 euros. El objetivo es actualizar la iluminación ornamental con criterios técnicos más precisos, apoyados en tecnología LED, ópticas específicas y sistemas de control que permitan reducir el consumo energético y mejorar la integración de la luz en el entorno urbano.
“Zaragoza busca, con este Plan Especial de Iluminación Monumental, poner en valor y realzar el patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de la ciudad. Esto representa un paso trascendental en la forma en que la ciudad experimenta y proyecta su vasto legado arquitectónico. Más allá de una simple mejora estética, esta iniciativa logra una perfecta simbiosis entre el rigor histórico y la vanguardia tecnológica, permitiendo que edificios tan emblemáticos revelen, bajo el manto de la noche, matices y detalles constructivos que pasaban desapercibidos. La luz se convierte así en un elemento narrativo, un hilo conductor que revaloriza el patrimonio, refuerza la identidad cultural de Zaragoza y enriquece la experiencia urbana tanto para sus ciudadanos como para los visitantes”, detalló la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca.
Cuatro nuevas incorporaciones al plan monumental
El Plan Especial de Iluminación Monumental de Zaragoza incorpora cuatro nuevos espacios patrimoniales: el Torreón Fortea, la fachada del Museo Pablo Gargallo, la Casa de los Morlanes y la cubierta del Museo del Teatro Romano Caesaraugusta.

En el Torreón Fortea, la intervención se ha diseñado para reforzar la relación entre el volumen horizontal del edificio y el torreón vertical. Para ello, se han instalado luminarias lineales con ópticas wall grazing flood y medium en los balcones de la parte baja, con el objetivo de destacar los ventanales y la textura de la fachada. En los niveles superiores se han empleado luminarias compactas con efecto de hoja de luz de 180 grados, que acentúan los dinteles interiores de las ventanas y generan una lectura ascendente del conjunto sin saturar la composición.

En la misma plaza, el Museo Pablo Gargallo ha renovado su iluminación arquitectural mediante luminarias LED- Las ópticas utilizadas permiten mejorar la visión de la fachada y aumentar el confort visual en el entorno urbano.
La Casa de los Morlanes también estrena una nueva iluminación, diseñada a partir de un estudio realizado con DIALux evo. Esta herramienta ha permitido ajustar la distribución de luz y los niveles de iluminancia sobre la fachada para realzar el relieve histórico mediante un equilibrio controlado de luces y sombras, sin alterar la imagen del edificio.

Por último, el Ayuntamiento ha renovado el alumbrado exterior de la cubierta del Museo del Teatro Romano Caesaraugusta. La actuación ha incluido la sustitución de antiguas luminarias entre los pilares 2 y 10 de la estructura protectora y la instalación de 18 nuevos proyectores de alta eficiencia: nueve equipos iGuzzini Woody Family de 56,5 W para realzar el arco interior y otros nueve focos de 26,8 W para el arco exterior.
Para dar servicio a esta nueva iluminación se han ampliado varios circuitos eléctricos y se han instalado cajas de derivación en puntos estratégicos. Además, se ha retirado un antiguo proyector situado sobre la escalera de acceso a la cubierta y se ha colocado una malla protectora para evitar la entrada y nidificación de aves. El conjunto de mejoras ejecutadas en la cubierta del Teatro Romano, incluyendo el nuevo alumbrado y el sistema de evacuación de pluviales, ha supuesto una inversión de 178.086,50 euros, IVA incluido.
Próximas actuaciones: La Zuda, murallas romanas y Santo Domingo
La siguiente fase del Plan Especial de Iluminación Monumental de Zaragoza se centrará en el entorno del Torreón de La Zuda y las murallas romanas, uno de los conjuntos históricos más representativos de la ciudad. La intervención buscará reforzar la presencia nocturna de la torre medieval y poner en valor la textura de los lienzos amurallados mediante una iluminación precisa, eficiente y adaptada al carácter patrimonial del espacio.

El proyecto prevé la instalación de 64 luminarias, con una potencia total de 959 W y un rendimiento de sistema de 85,4 lm/W. La solución combinará proyectores de mayor potencia con ópticas abiertas para aportar presencia estructural al conjunto, junto con otros equipos de distribución amplia destinados a bañar de forma uniforme la superficie de la muralla de sillería.
Además, se integrarán luminarias compactas para acentuar perfiles arquitectónicos, ventanales y arcos mediante un efecto de hoja de luz de 180 grados. Toda la actuación funcionará con una tonalidad blanco cálido de 3000 K y alta fidelidad cromática, adecuada para la lectura nocturna de la piedra y su integración en el entorno paisajístico.
El Ayuntamiento también intervendrá en la fachada del Colegio de Santo Domingo, en la calle de Predicadores. En este caso, la actuación destaca por su bajo consumo energético, con una potencia total prevista de 233,7 W para iluminar toda la longitud del edificio.
El diseño contempla 74 puntos de luz distribuidos a distintas alturas. En los niveles intermedios se instalarán 42 proyectores ultracompactos de 2,5 W para resaltar balcones y ventanales; en las cornisas se colocarán 19 luminarias con efecto de bañado ascendente, especialmente orientadas a destacar los torreones laterales; y otros 13 proyectores de 4,2 W con óptica flood perfilarán los elementos de base y embocaduras.
La intervención se completará con una temperatura de color cálida de 3000 K y un rendimiento de 66,6 lm/W. El objetivo es ‘mejorar la lectura nocturna del edificio renacentista con una solución de bajo impacto, evitando contaminación lumínica en la vía pública y molestias por deslumbramiento a los vecinos’, detallan desde al Ayuntamiento.

Fuente de imágenes: Ayuntamiento de Zaragoza

