La nueva colección Nexum, diseñada por Arik Levy para Vibia, propone una reinterpretación de la lámpara de araña tradicional a partir de una lógica más próxima a la arquitectura. En lugar de concentrar la iluminación en un punto central, la colección distribuye la luz a través de una estructura continua que se despliega por el espacio y establece relaciones entre distintas áreas.

Disponible en versiones suspendida y de techo, Nexum traslada la iluminación al plano superior mediante una geometría formada por líneas horizontales y verticales que se cruzan, prolongan y conectan. La estructura busca ordenar visualmente el espacio, acompañar recorridos y reforzar determinadas proporciones arquitectónicas sin recurrir a volúmenes de gran presencia.
Los puntos LED se integran dentro de esta geometría de manera discreta, formando parte del propio sistema. De este modo, la fuente luminosa queda subordinada a una lectura continua de la estructura y permite repartir la iluminación sobre una superficie más amplia.
Una estructura modular que se adapta a la arquitectura
Uno de los elementos centrales de Nexum es su planteamiento como sistema modular, capaz de adoptar diferentes configuraciones en función de las dimensiones y características de cada proyecto.
La colección permite desarrollar composiciones lineales, rectangulares, cuadradas o tridimensionales, manteniendo en todos los casos una misma lógica formal basada en la continuidad de sus perfiles. Esta flexibilidad permite adaptar la luminaria tanto a espacios de menor escala como a grandes entornos contract, donde la iluminación puede extenderse sobre mesas, zonas de circulación, áreas de reunión o diferentes ámbitos dentro de una misma estancia.

La posibilidad de trabajar en horizontal y vertical permite además modificar la percepción de la luminaria en función del espacio. Las configuraciones más lineales pueden acompañar recorridos o reforzar la dirección de una estancia, mientras que las composiciones más amplias permiten cubrir superficies mayores y establecer una relación más directa con la geometría del techo o del mobiliario.
Este planteamiento distribuido sustituye la idea de una luminaria organizada alrededor de un único centro por una red de elementos conectados. La luz puede así extenderse por distintas zonas manteniendo una presencia visual relativamente ligera y dejando más libre el plano situado bajo la estructura.
La colección conserva de este modo la capacidad de la lámpara de araña para actuar como elemento compositivo dentro del espacio, pero la traslada a un lenguaje basado en líneas, conexiones y proporciones.

Distribución de la luz y versiones de techo y suspensión
La tecnología LED permite integrar los puntos luminosos directamente dentro de la estructura, reduciendo el tamaño visual de las fuentes y facilitando una distribución más homogénea de la iluminación.
En su versión suspendida, Nexum puede incorporar únicamente iluminación directa o combinar emisión directa e indirecta. La primera dirige el flujo principalmente hacia el plano inferior, mientras que la segunda añade una componente hacia el techo que contribuye a aumentar la luminosidad percibida y a generar una iluminación ambiental más amplia.
La versión de techo, por su parte, se sitúa directamente sobre el plano superior y proyecta la luz hacia abajo de manera uniforme. Esta configuración refuerza la integración de la luminaria con la arquitectura y permite mantener despejado el volumen inferior, algo especialmente útil en espacios donde se busca limitar la presencia de elementos suspendidos.

Nexum plantea así una forma de entender la luminaria como parte de la propia organización espacial. Más que concentrar la luz en un objeto central, la colección la distribuye mediante una geometría configurable que puede adaptarse a las proporciones del proyecto, relacionar diferentes zonas y establecer una continuidad entre iluminación y arquitectura.
Imágenes: VIBIA

