La sede de Snøhetta en Hong Kong se organiza como un espacio abierto, flexible y continuo, donde la luz natural, el color y la iluminación artificial acompañan las distintas dinámicas del estudio. El proyecto lumínico, desarrollado junto al equipo de Lighting & Wellbeing Studio de Vibia, parte del uso cotidiano de cada zona para definir una iluminación funcional, integrada y coherente con la arquitectura interior.
Fundado en Oslo en 1989 por Kjetil Trædal Thorsen y Craig Dykers, Snøhetta ha construido su trayectoria a partir de una visión integrada de la arquitectura, el paisaje y el interiorismo. Esa manera de entender el proyecto se reconoce también en su oficina de Hong Kong, concebida como un entorno de trabajo fluido en el que las diferentes actividades conviven sin separaciones rígidas.
La paleta cromática del interior, dominada por tonos tierra, beige y acentos más intensos, ayuda a definir las distintas áreas sin recurrir a divisiones físicas evidentes. La iluminación se suma a esa estrategia espacial, ordenando los usos, reforzando la materialidad del conjunto y acompañando el ritmo de la jornada.

Plusminus como eje de la zona colaborativa
El centro de la actividad diaria se sitúa en la gran mesa de trabajo colaborativa, alrededor de la cual el equipo revisa planos, comparte ideas, desarrolla bocetos y toma decisiones de proyecto. Sobre esta superficie se instala la colección Plusminus de Vibia, diseñada por Diez Office.

Su banda textil conductora permite disponer las fuentes de luz con libertad y ajustar la composición a las dimensiones de la mesa. Las luminarias cónicas proyectan una luz directa sobre la superficie de trabajo, adecuada para la lectura de planos, el uso de pantallas y la revisión de documentos o maquetas.
El acabado Terra Red introduce un acento cromático que dialoga con los tonos del interior. La luminaria adquiere presencia dentro del espacio, pero lo hace de forma contenida, reforzando la identidad visual del conjunto sin romper su equilibrio.
Durante el día, la luz natural sigue teniendo un papel protagonista en la oficina. A medida que la jornada avanza, la iluminación artificial mantiene la claridad necesaria sobre la mesa y permite prolongar la actividad con una lectura precisa del espacio de trabajo.

Una iluminación flexible para las zonas interiores
Plusminus también aparece en las áreas más interiores de la oficina, aunque con configuraciones diferentes. En su versión esfera, con acabado beige, aporta una luz más suave y envolvente para zonas de lectura, revisión o trabajo más pausado.

En otros puntos, la versión con difusor lineal refuerza la iluminación sobre los escritorios y proporciona una luz homogénea para tareas que requieren atención continuada. La misma colección se adapta así a distintos usos sin perder continuidad formal dentro del proyecto.
Una de las aplicaciones más singulares se produce en torno a una columna, donde la cinta recorre el elemento vertical e integra la luz en la propia arquitectura. El sistema deja de funcionar solo como luminaria suspendida y pasa a formar parte del lenguaje espacial de la oficina.

Africa para los puestos de concentración
En los puestos de trabajo más focalizados se incorpora Africa, una luminaria portátil diseñada por Francisco Gomez Paz. Su presencia ligera introduce una luz precisa, pensada para momentos de concentración individual dentro de un entorno abierto.
La pieza permite reforzar la iluminación en el plano más próximo al usuario, sin modificar la atmósfera general de la oficina. De este modo, cada puesto puede ajustar su propia escala de luz según el tipo de tarea, desde la revisión de un dibujo hasta el desarrollo silencioso de una idea.

Africa añade además una capa más doméstica y flexible al conjunto. Su carácter portátil permite que la luz acompañe al usuario y se adapte a los cambios propios de un estudio creativo.
Bind en la sala de reuniones
La sala de reuniones se resuelve con la colección Bind, diseñada por Martín Azúa. En este caso, la luminaria se integra en el techo mediante un sistema empotrado en acabado beige, en continuidad con la madera y los tonos cálidos del espacio.
La solución aporta una iluminación clara y equilibrada para conversaciones, presentaciones y sesiones de trabajo colectivo. Su presencia es discreta, de modo que la luz acompaña el uso de la sala sin adquirir protagonismo visual.

El resultado es un ambiente sereno, adecuado para revisar propuestas, compartir decisiones y mantener reuniones en un espacio de trabajo cuidado y contenido.
Un proyecto lumínico ligado al uso diario
Como se puede ver, la iluminación de la oficina de Snøhetta en Hong Kong se articula a través de varias capas. Plusminus ordena las zonas colaborativas y de trabajo general; Africa introduce una luz más personal para la concentración; y Bind aporta una iluminación integrada en la sala de reuniones.
El conjunto acompaña el ciclo diario del estudio, desde las primeras horas marcadas por la entrada de luz natural hasta los momentos en los que la iluminación artificial gana presencia. Cada luminaria responde a una función concreta y contribuye a mantener una lectura coherente del espacio.
Más que construir una escenografía, el proyecto lumínico refuerza la forma de trabajar de Snøhetta: abierta, flexible y vinculada al uso real de cada lugar. En la sede de Hong Kong, la luz participa en esa organización cotidiana con una presencia precisa, discreta y plenamente integrada en la arquitectura interior.

Fuente de imágenes: Vibia. Fotografías: HDP Photography Services

