El BAPS Hindu Mandir de Abu Dabi, el primer mandir hindú tradicional de piedra de Oriente Medio y el templo hindú más grande de Asia occidental, incorpora un proyecto de iluminación diseñado para poner en valor su arquitectura sagrada sin alterar la lectura material y espiritual del conjunto. La intervención, desarrollada por Studio Lumen con soluciones de Linea Light Group, busca realzar los volúmenes, las superficies talladas y la riqueza ornamental del templo mediante una iluminación integrada, precisa y respetuosa con el carácter del edificio.
Inaugurado el 14 de febrero de 2024, el templo se inspira en la visión de Pramukh Swami Maharaj, líder espiritual de la BAPS Swaminarayan Sanstha. Su construcción ha sido posible gracias al trabajo de más de 2.000 artesanos indios y más de 200 voluntarios internacionales, que han esculpido a mano más de 25.000 bloques de arenisca rosa y mármol italiano. El resultado es una arquitectura de gran complejidad formal, donde cada elemento constructivo y decorativo participa en una narrativa religiosa, cultural y simbólica.

Con 33 metros de altura, 80 metros de longitud y 55 metros de anchura, el templo cuenta con dos cúpulas principales, conocidas como ghumats, y siete agujas o shikars, que simbolizan los siete Emiratos. A ellas se suman 402 pilares únicos y cientos de relieves que representan escenas del Ramayana, el Mahabharata y el Bhagavatam, textos fundamentales de la cultura hindú. Estos elementos se entrelazan además con referencias a otras civilizaciones, como la árabe, la egipcia, la mesopotámica y la de los pueblos nativos americanos, configurando un amplio repertorio visual y simbólico.
El complejo no se limita al edificio principal. También incluye salas de oración, jardines temáticos, espacios educativos y un centro de visitantes, concebidos para ofrecer una experiencia cultural y espiritual abierta a personas de todas las confesiones. Es por ello que iluminación debía responder a un doble objetivo: reforzar la presencia nocturna del templo y, al mismo tiempo, mantener una atmósfera de recogimiento coherente con el uso religioso del espacio.

Un proyecto de iluminación basado en la integración
Para responder a este reto, Linea Light Group desarrolló soluciones personalizadas, concebidas para combinar prestaciones lumínicas, control óptico e integración visual. El objetivo era reducir al máximo la presencia física de las luminarias, tanto en el exterior como en el interior del mandir, y conseguir que la luz se percibiera como una prolongación natural de la arquitectura.
En el exterior, los proyectores Shaker se han adaptado con un acabado personalizado que les permite integrarse con la paleta cromática y la textura de la piedra. De este modo, las luminarias pasan prácticamente desapercibidas durante el día, mientras que por la noche permiten realzar superficies, relieves y detalles ornamentales sin introducir interferencias visuales.

Junto a ellos, los empotrados de suelo Orma_AJ, también personalizados y equipados con tecnología Tunable White, ofrecen un control preciso de la emisión luminosa y de la temperatura de color. Esta solución permite ajustar la luz a las características de los materiales y acentuar la tridimensionalidad de los pilares y la profundidad de los grabados, evitando deslumbramientos y manteniendo una lectura equilibrada del conjunto.
La iluminación exterior se completa con empotrados arquitectónicos Orma_A, igualmente dotados de tecnología Tunable White, que aportan uniformidad y continuidad visual en recorridos, zonas de transición y superficies ornamentales. Su función es acompañar la arquitectura con una luz suave y coherente, capaz de reforzar la atmósfera sagrada del espacio sin alterar su identidad.

En el interior, el proyecto mantiene el mismo criterio de discreción e integración. Los empotrados Orma_A, con una temperatura de color neutra de 4000 K, iluminan los espacios de forma equilibrada, realzando materiales y superficies sin adquirir protagonismo. Esta temperatura de color contribuye a una lectura clara de la arquitectura y garantiza la continuidad visual con el resto de la intervención.
Por su parte, las luminarias orientables Optus_Ex, también de 4000 K, permiten generar acentos puntuales sobre elementos arquitectónicos y detalles relevantes del recorrido. Gracias a su orientación controlada, guían la mirada del visitante hacia puntos significativos del templo sin romper la armonía general del espacio ni comprometer la sensación de serenidad que caracteriza al mandir.

La luz como elemento narrativo
Con todo ello se logra que la solución instalada ilumine el templo sin llegar a dominarlo. La luz sigue el ritmo de los relieves, roza las superficies y resalta la profundidad de las esculturas, creando una imagen nocturna fiel a la pureza material del edificio.
Gracias a la gestión Tunable White y a un control óptico de alta precisión, el proyecto permite modular las atmósferas luminosas en función de los distintos momentos rituales y de las necesidades del espacio. La luz se convierte así en un elemento dinámico y sensible, capaz de acompañar la experiencia espiritual sin interrumpirla en ningún momento.
En este equilibrio entre tecnología y respeto, entre lo visible y lo invisible, la luz se transforma en lenguaje narrativo: no solo revela la arquitectura, sino que interpreta su significado más profundo, guiando a los visitantes por un recorrido de contemplación, conexión y descubrimiento.

Créditos del proyecto:
- Diseñador de iluminación: Studio Lumen
- Distribuidor: Creation Gulf
- Fotografía: Alex Jeffries
- Año: 2024

