Tras la incorporación del panel táctil DTP-2xx con soporte DALI-2 a mediados de 2025, MEAN WELL da un nuevo paso en la consolidación de su ecosistema de control al integrar en su portfolio la serie DLS-2xx de sensores de movimiento PIR certificados DALI-2, especialmente diseñada para aplicaciones de control de iluminación.
Con esta incorporación a su catálogo, MEAN WELL configura una oferta DALI-2 que cubre de forma coherente toda la cadena funcional del control de iluminación, desde los drivers y controladores para luminarias LED hasta los dispositivos de interfaz y captación, como paneles táctiles y sensores. Este planteamiento permite abordar los proyectos desde una lógica de sistema y no como una suma de componentes aislados, facilitando la implantación de soluciones de iluminación inteligente alineadas con los actuales modelos de automatización de edificios.
En la práctica, disponer de un ecosistema completo y normalizado simplifica tanto el diseño como la puesta en marcha de las instalaciones, reduce los riesgos de incompatibilidad entre equipos y sienta las bases para arquitecturas de control escalables, preparadas para integrarse con plataformas de gestión energética y de servicios digitales en entornos edificatorios cada vez más conectados.


La serie DLS-2xx cumple con las normas IEC 62386-101, 103, 303 y 304 y dispone de certificación oficial DALI-2, lo que garantiza su plena integración en sistemas de control basados en este estándar.
La gama se estructura en dos versiones diferenciadas por su ámbito de aplicación: un modelo concebido para instalaciones de montaje bajo y otro optimizado para espacios de gran altura. Este último ofrece, además, la posibilidad de instalarse tanto en superficie como de forma empotrada en techo, ampliando las opciones de integración arquitectónica y aportando una mayor flexibilidad a la hora de adaptar el sistema de iluminación a las características específicas de cada entorno.
Además, otras características relevantes de la serie es su alimentación directa a través bus DALI, que simplifica el diseño de la instalación y reduce la necesidad de fuentes auxiliares. La detección de presencia se realiza mediante tecnología PIR (infrarrojo pasivo) con sensor piroeléctrico, una solución contrastada por su fiabilidad y bajo consumo, y se complementa con un sensor de luz ambiental integrado que permite automatizar la gestión de la iluminación en función de la luminosidad disponible en cada momento.
Todo el conjunto se completa con una garantía de cinco años, alineada con los requisitos de durabilidad y fiabilidad propios de las aplicaciones profesionales.
Imágenes: Mean Well – Olfer

