Autor: Nuño Téllez, CEO de Luz Negra
A lo largo de mi experiencia, siempre he sabido que la luz no debe quedar atrapada en un molde rígido. Por eso, con el sistema modular KISS, hemos logrado transformar la fabricación de luminarias lineales en una experiencia de libertad absoluta. Con KISS, diseño la luz como un recorrido sin interrupciones, capaz de adaptarse a cualquier espacio.
KISS es modular por excelencia. Existen tramos de 0,5 m, 1 m, 1,5 m, 2 m y 3 m que combinamos con codos en L, T, Y y con ángulos de 30° a 135°. Con estos elementos, hemos creado cuadrados perfectos, formas orgánicas, y estructuras que no se someten a ninguna geometría predefinida. El límite lo pone nuestra imaginación, no el producto.

Lo que más nos satisface es el encaje “KISS”. Los extremos de cada luminaria se encuentran y encajan como si se besaran. Al presionar, las piezas quedan conectadas mecánica y eléctricamente, sin cables visibles, sin herramientas. Esta simplicidad revolucionaria permite un montaje rápido y sin fallos.
Con KISS podemos ajustar la temperatura de color en un instante. Gracias al dip-switch superior, pasamos de blanco cálido a neutro o frío sin cambiar nada. Esto nos permite iluminar una oficina con luz neutra o un restaurante con cálido ambiente, con el mismo sistema.

No hay fugas, no hay sombras. La unión estanca entre los módulos, combinada con un papel reflectante interno, maximiza la uniformidad. Así conseguimos líneas limpias, sin cortes, optimizando cada lumen. Además, los perfiles están en blanco y negro, y el difusor blanco opal ofrece una luminosidad homogenea.
Y lo mejor: todo esto está en stock. Cuando un cliente pide una luminaria a medida, solo seleccionamos los componentes y los enviamos listos para ensamblar. KISS no es solo un sistema, es nuestra respuesta a los proyectos más exigentes.

Imágenes: Luz Negra

