Autor: Departamento de comunicación de Carandini
Los pasos de peatones son uno de los puntos más sensibles de la movilidad urbana. En ellos coinciden vehículos y personas en un mismo espacio, por lo que su seguridad no depende únicamente de que el cruce esté señalizado o iluminado. El conductor debe poder identificarlo con antelación y percibir claramente a quien espera o se dispone a cruzar.
Los datos evidencian la vulnerabilidad de este colectivo. Según el European Road Safety Observatory, más de 4.700 peatones mueren cada año en siniestros viales en la Unión Europea. Representan 1 de cada 5 víctimas mortales de tráfico, y el 73 % de las muertes en carretera se producen en vías urbanas. Además, en el 75 % de los atropellos mortales, la calzada estaba seca, lo que pone de relieve la importancia de otros factores más allá de las condiciones meteorológicas.
Ver el cruce no siempre significa ver el peatón
Durante la noche o en condiciones de baja visibilidad, no basta con aumentar la cantidad de luz. Lo importante es cómo se distribuye, desde qué dirección incide y si permite diferenciar al peatón de un entorno en el que otros vehículos, árboles, mobiliario urbano o puntos de luz pueden competir por la atención visual.

En un paso de peatones intervienen dos componentes complementarios: la iluminación horizontal y la vertical. La primera permite reconocer la calzada, las marcas viales y el recorrido del cruce; la segunda hace que la figura del peatón destaque dentro del campo visual del conductor. Iluminar únicamente el pavimento puede hacer visible el paso, pero no garantiza que el peatón se distinga con claridad.
También debe considerarse la geometría completa del espacio: la zona de espera del peatón, el tramo de cruce y el área de circulación de vehículos. Una iluminación uniforme entre estos ámbitos facilita el seguimiento visual del peatón y evita zonas de sombra que puedan dificultar la percepción del viandante.
Veka S PP, diseñada para mejorar la visibilidad en pasos de peatones
Para responder a estas necesidades, Carandini ha desarrollado Veka S PP, una solución específica para pasos de peatones. Su óptica asimétrica dirige el flujo luminoso en sentido contrario a la marcha del vehículo, favoreciendo una elevada iluminancia vertical sobre el peatón y su detección desde la posición del conductor, incluso en condiciones de baja visibilidad.

La óptica concentra la luz en el tramo de cruce y en las áreas de espera, diferenciando el paso del resto de la vía y facilitando la lectura del entorno. Al mismo tiempo, la uniformidad mantiene la continuidad visual durante el recorrido y la reducción del deslumbramiento protege la capacidad de percepción de conductores y peatones.
Un cruce que advierte y se adapta
Para captar la atención del conductor, Veka S PP incorpora una luz intermitente ámbar o azul que refuerza la identificación del paso y alerta al conductor. También puede integrar un sensor de movimiento, capaz de funcionar de forma autónoma o conectado al sistema de control Controlux Sense de Carandini.
De este modo, fotometría, señalización y sensórica actúan de forma complementaria: la óptica mejora la visibilidad, la luz intermitente refuerza la advertencia y el sensor permite adaptar la respuesta de la instalación ante la presencia de una persona.
Este enfoque permite entender el paso de peatones como un espacio con requisitos de iluminación propios. Porque iluminar el cruce es importante, pero el verdadero objetivo es conseguir que el conductor vea al peatón a tiempo.
Imágenes: Carandini
Portada: Pasos de peatones iluminados con Veka S PP de Carandini en Bakio, Bizkaia.

