La iluminación ornamental del patrimonio histórico se ha convertido en una de las líneas de actuación más visibles de la Fundación Iberdrola España en los últimos años. Estos proyectos buscan actualizar la presencia nocturna de edificios emblemáticos mediante tecnologías eficientes y soluciones fotométricas ajustadas a cada caso.
Dos intervenciones inauguradas recientemente —en la Basílica de la Vera Cruz de Caravaca de la Cruz y en la Academia de Caballería de Valladolid— ejemplifican esta estrategia. Ambas actúan sobre monumentos de gran relevancia simbólica y urbana, y lo hacen mediante renovaciones completas basadas en tecnología LED, integración discreta de luminarias y criterios de eficiencia energética.

Una línea de actuación centrada en el patrimonio y la eficiencia
La Fundación Iberdrola España lleva años impulsando proyectos de iluminación patrimonial en edificios de gran valor histórico. Su planteamiento combina tres principios: actualización tecnológica, eficiencia energética y respeto hacia la morfología del edificio. Bajo este marco se sitúan las dos actuaciones recientes, que suponen una inversión conjunta superior a los 375.000 euros: más de 212.000 euros en la Basílica de la Vera Cruz y más de 163.200 euros en la Academia de Caballería de Valladolid.
El enfoque es similar en ambos casos: sustituir los sistemas existentes por luminarias LED de última generación, diseñar distribuciones lumínicas específicas para resaltar elementos arquitectónicos y minimizar la intrusión visual o física sobre el monumento.
Iluminación ornamental de la Basílica de la Vera Cruz
La Basílica de la Vera Cruz, enclavada en el interior del recinto amurallado del Real Alcázar, presenta una configuración arquitectónica y paisajística que condiciona de forma determinante su percepción nocturna. Su fachada principal, un destacado ejemplo del barroquismo murciano del siglo XVIII ejecutado en mármol jaspe, constituye el foco visual del conjunto y uno de sus elementos de mayor valor patrimonial.
La nueva iluminación ha sido diseñada para subrayar esta singularidad, reforzando la monumentalidad del templo y la relación compositiva que mantiene con las murallas que lo rodean. El acceso se resuelve mediante un tratamiento lumínico de carácter íntimo, que acompaña al visitante sin estridencias y que respeta la dimensión espiritual del espacio. Todo el proyecto se ha planteado desde criterios estrictos de compatibilidad patrimonial, coherencia litúrgica y eficiencia energética.

Financiada por la Fundación Iberdrola España, con una inversión superior a los 212.000 euros, la intervención ha sido desarrollada por Jesús Castillo y Roberto Lurueña (Varona Leds). El objetivo principal ha sido renovar por completo el sistema existente e integrar el edificio de manera más armónica en el paisaje urbano nocturno mediante una iluminación ornamental precisa y respetuosa con su entorno.
La actuación ha consistido en la sustitución de los proyectores anteriores por 127 luminarias LED de última generación, reduciendo al mínimo la afección física sobre el monumento. El conjunto alcanza una potencia instalada de 8.302,5 W y una eficiencia estimada del 45%, fruto del uso de ópticas específicas y distribución controlada del flujo luminoso.
Se ha optado por un baño cálido uniforme en toda la fachada, una elección que favorece la lectura del mármol jaspe y permite destacar elementos clave como los volúmenes superiores y la capilla del Conjuro. Este enfoque evita iluminaciones excesivamente planas y recupera un equilibrio entre luces y sombras acorde con la naturaleza del edificio y su valor histórico.

Academia de Caballería de Valladolid: un nuevo tratamiento lumínico para un hito urbano e institucional
La Academia de Caballería de Valladolid es uno de los edificios más representativos del neoplateresco español del siglo XX. Fundada en 1852, es uno de los centros de formación militar más significativos de España. Desde sus instalaciones, se lleva a cabo la formación de oficiales del Arma de Caballería del Ejército de Tierra, combinando instrucción táctica, liderazgo y valores militares, en una labor que refuerza el vínculo entre la ciudad y las Fuerzas Armadas.

Su presencia en el centro urbano, con un volumen compacto y dos torres destacadas, hace que su iluminación nocturna tenga un papel significativo en la percepción del entorno. El sistema anterior, basado en luminarias heterogéneas y con niveles desiguales, no ofrecía una lectura fiel de la riqueza escultórica y compositiva de su fachada.
La intervención financiada por la Fundación Iberdrola España ha consistido en la instalación de 151 luminarias LED, adaptadas con temperaturas de color especificas según las necesidades de cada elemento arquitectónico. Esta tecnología no solo mejora la eficiencia energética, sino que también reduce el consumo eléctrico, alineándose con los objetivos de sostenibilidad de la capital vallisoletana.

Fuente de imágenes: Fundación Iberdrola- Ayuntamiento de Caravaca

