Autor: Prilux
La importancia de una detección precisa en el rendimiento de una instalación mejora la eficiencia, la fiabilidad y el confort en las instalaciones de iluminación profesional.
La automatización de la iluminación es una de las herramientas más eficaces para reducir el consumo energético y adaptar cada instalación a su uso real. Sin embargo, para que este control funcione correctamente, necesitamos que el sistema de detección sea preciso, fiable y adecuado para las características de cada espacio.
Cuando un sensor está mal seleccionado, instalado en una ubicación inadecuada o configurado de forma incorrecta, puede provocar encendidos innecesarios, apagados anticipados o zonas que permanecen sin luz cuando todavía están siendo utilizadas.
Estos fallos no solo incrementan el consumo energético. También aumentan las necesidades de mantenimiento, generan molestias y afectan directamente a la experiencia de las personas que utilizan el espacio.
Por eso, desde Prilux entendemos el sensor como una parte fundamental de la instalación. No se trata únicamente de un dispositivo que enciende y apaga la iluminación, sino del elemento que determina cuándo, cómo y durante cuánto tiempo debe funcionar.

¿Qué ocurre cuando la detección no es adecuada?
En comunidades de propietarios, oficinas, aseos, pasillos, garajes, almacenes, zonas técnicas o espacios exteriores encontramos patrones de uso muy diferentes.
Una detección poco precisa puede provocar que la iluminación se active sin que exista una presencia real, que permanezca encendida durante más tiempo del necesario o que se apague mientras la zona continúa ocupada. También puede generar áreas sin cobertura en las que el sistema no detecta correctamente el movimiento.
En estos casos, una instalación concebida para ahorrar energía puede terminar funcionando de manera poco eficiente y generando incomodidad entre los usuarios.
Para evitarlo, debemos analizar previamente aspectos como la geometría del espacio, la altura de instalación, la dirección desde la que se produce el movimiento, la distancia que necesitamos cubrir, el nivel de iluminación natural disponible y la potencia que deberá controlar el sensor.
Tecnología PIR: detección pasiva de las variaciones térmicas
Nuestra familia SENSORA se basa en tecnología PIR pasiva. Este tipo de sensor no emite señales al entorno, sino que detecta las variaciones térmicas que se producen dentro de su campo de cobertura.
Cuando una persona atraviesa las diferentes áreas de detección, el sensor identifica el cambio de radiación infrarroja y activa la iluminación de acuerdo con los parámetros que hayamos configurado.
Esta tecnología nos permite detectar movimientos reales y reducir interferencias o falsas activaciones. La familia SENSORA pueden detectar movimientos desde 0,6 m/s y ofrecen alcances de hasta 12 metros, dependiendo del modelo seleccionado y de las condiciones de instalación.
Además, hemos desarrollado soluciones específicas para espacios interiores, exteriores y entornos con mayores exigencias ambientales.
Una cobertura para cada tipo de espacio
A la hora de elegir un sensor, no debemos fijarnos únicamente en la distancia máxima de detección. La forma de la cobertura y la posibilidad de orientarla son igualmente importantes.
Dentro de la gama SENSORA ofrecemos coberturas de 180° orientables, especialmente indicadas para paredes, accesos, fachadas o zonas en las que necesitamos concentrar la detección en una dirección concreta.
También disponemos de soluciones multidireccionales para espacios en los que el movimiento puede producirse desde distintos puntos, así como coberturas de 360° reales para instalaciones en techo.
Seleccionando correctamente la cobertura conseguimos reducir los puntos sin detección y evitamos activaciones provocadas por movimientos ajenos al área que queremos controlar.

Ajustar la iluminación al uso real
Para optimizar el funcionamiento de la instalación no basta con instalar el sensor. También debemos configurar correctamente el nivel de iluminación y el tiempo de encendido.
SENSORA permiten regular el umbral de luminosidad entre 3 y 2.000 lux. Este ajuste determina cuándo puede activarse la iluminación en función de la luz ambiental disponible.
De esta manera, podemos detectar presencia sin encender las luminarias cuando existe suficiente aportación de luz natural.
También podemos regular el tiempo de funcionamiento entre 10 segundos y 15 minutos, según el modelo. En una zona de paso podremos utilizar una temporización reducida, mientras que, en una oficina, un aseo o un espacio técnico tendremos que mantener la iluminación durante más tiempo para evitar apagados mientras la zona continúa ocupada.
Al combinar ambos parámetros adaptamos el funcionamiento de la instalación a su utilización real, optimizando el consumo sin perjudicar el confort.
Compatibilidad con iluminación profesional
Otro aspecto que debemos tener en cuenta es la potencia que tendrá que gestionar el sensor.
En la familia SENSORA contamos con modelos con una capacidad de carga de hasta 1.000 W LED. Esto facilita su integración en instalaciones de diferentes dimensiones, desde pequeños espacios interiores hasta comunidades, garajes o zonas técnicas con un mayor número de luminarias.
Antes de definir el sistema, debemos comprobar siempre la capacidad máxima del modelo elegido. Una correcta selección nos ayuda a evitar sobrecargas, fallos prematuros y problemas de funcionamiento.
También hemos planteado diferentes opciones de instalación para facilitar el montaje: superficie, integración en cajas estándar o empotrado en huecos de Ø42 mm.
La gama incluye versiones con grados de protección IP44 e IP65, permitiéndonos seleccionar soluciones para espacios interiores, zonas protegidas y aplicaciones en exterior real.
Configuraciones tipo corridor
En determinados espacios, pasar directamente del 100 % de iluminación al apagado completo puede generar sensación de inseguridad o falta de confort.
Por ello, podemos integrar algunos modelos en configuraciones tipo corridor, manteniendo un nivel de luz de reposo cuando no existe presencia y elevando la iluminación cuando una persona entra en la zona.
Con este funcionamiento evitamos apagados bruscos, mantenemos una iluminación mínima de orientación y reducimos el consumo respecto a una instalación que permanece encendida de manera continua al 100 %.

Más eficiencia, confort y fiabilidad
La incorporación de sensores PIR nos permite hacer que la iluminación funcione únicamente cuando es necesaria y durante el tiempo adecuado.
Dependiendo de la aplicación, de la configuración realizada y del sistema de partida, podemos alcanzar reducciones de consumo de entre un 40 % y un 70 % frente a sistemas ON/OFF convencionales.
A este ahorro añadimos una mayor comodidad para el usuario, menos horas de funcionamiento de las luminarias, una menor necesidad de intervención manual y una instalación más adaptada a los patrones reales de ocupación.
Con SENSORA, en Prilux ampliamos nuestras soluciones de control para iluminación profesional, ofreciendo diferentes opciones de cobertura, alcance, protección, capacidad de carga e instalación.
Porque cuando el sensor falla, no falla únicamente un dispositivo: falla el funcionamiento de toda la instalación.
Descubre la gama completa de sensores PIR SENSORA en Sensores Prilux.
Imágenes: PRILUX

