La iluminación exterior autónoma continúa ganando peso en aplicaciones donde la conexión a red resulta compleja o poco eficiente desde el punto de vista económico. Es por ello que PRILUX ha ampliado su familia DRACO con dos nuevas soluciones solares: DRACO SWITCH y DRACO SWITCH RC. Se trata de luminarias diseñadas para proyectos de exterior que requieren cierto grado de flexibilidad en la instalación y en la configuración, manteniendo un funcionamiento independiente de la red eléctrica.
La nueva gama se articula en dos versiones principales: una de 20 W con un flujo de hasta 3.000 lm y otra de 40 W DRACO SWITCH RC que alcanza los 6.000 lm e incorpora control remoto. Ambas soluciones comparten una base común en cuanto a funcionamiento autónomo, sensorización y capacidad de ajuste, pero están orientadas a necesidades lumínicas distintas dentro del ámbito de la iluminación exterior.

Configuración y funcionamiento en campo
Uno de los elementos centrales de la gama es su capacidad de ajuste sin intervención directa sobre la luminaria, especialmente en la versión DRACO SWITCH RC. Este modelo incorpora mando a distancia, lo que permite modificar parámetros operativos una vez instalado el equipo, algo relevante en entornos donde el acceso físico es limitado.
Entre las opciones configurables se encuentran el nivel de flujo luminoso (60%, 80% o 100%), los tiempos de funcionamiento —entre 2 y 12 horas—, el modo de trabajo y la temperatura de color. Este último parámetro también está presente en la versión de 20 W (sin mando), que permite seleccionar entre 3000 K, 4000 K y 5000 K, mientras que la versión de 40 W ofrece 3000 K y 4000 K.
El sistema integra un sensor PIR con un alcance de detección de entre 8 y 12 metros y un ángulo de 120°, que activa la luminaria en función de la presencia. En modo sensor, el equipo funciona al 100% del flujo cuando detecta movimiento y reduce automáticamente la intensidad tras un periodo sin actividad. En modo continuo, mantiene un nivel aproximado del 60% y posteriormente pasa a funcionamiento con sensor. Esta lógica permite ajustar el consumo energético al uso real del espacio, algo especialmente relevante en sistemas autónomos.

Energía, materiales y condiciones de uso
En cuanto al almacenamiento energético, las dos versiones incorporan tecnologías de batería diferentes. El modelo de 20 W utiliza una batería Li-ion de 5.400 mAh a 7,4 V, mientras que la versión de 40 W emplea una batería LiFePO4 de 12.000 mAh a 9,6 V, con mayor capacidad y orientada a aplicaciones con mayor demanda lumínica. En ambos casos, las baterías son reemplazables, lo que permite prolongar la vida útil del sistema sin necesidad de sustituir la luminaria completa.
Desde el punto de vista constructivo, las luminarias están diseñadas para uso exterior. Incorporan cuerpo en ABS y difusor en policarbonato, con grado de protección IP65 frente a polvo y agua y resistencia al impacto IK07. La vida útil declarada supera las 35.000 horas.
Por sus características, estas soluciones están orientadas a aplicaciones como jardines, señalización, terrazas, fachadas de jardín, etc. o espacios donde no existe infraestructura eléctrica o su despliegue no resulta operativo. La combinación de funcionamiento autónomo, sensorización y capacidad de ajuste permite adaptar el comportamiento de la luminaria a distintos escenarios sin modificar la instalación.
Imágenes: PRILUX

