La sala barroca de la Biblioteca de la Abadía de San Galo (Suiza) no permite una intervención de iluminación convencional. Se trata de uno de los espacios bibliotecarios históricos más relevantes de Europa, incluido desde 1983 en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, y conserva una colección excepcional de manuscritos altomedievales, muchos de ellos creados en el propio monasterio entre los siglos VIII y XI. A este valor documental se suma la singularidad arquitectónica de la sala, construida entre 1758 y 1767 y considerada uno de los grandes interiores barrocos no eclesiásticos de Suiza.

La nueva iluminación, desarrollada con proyectores LED de ERCO y diseñada por Andreas Gut, parte de una premisa clara: mejorar la percepción visual de la sala y de sus fondos sin comprometer la conservación de los documentos ni alterar la lectura histórica del espacio.
El reto no era, por tanto, únicamente museográfico. La sala barroca, construida entre 1758 y 1767, es en sí misma una pieza patrimonial de primer orden. Sus estanterías, galerías, pilares, rejas, estucos, pinturas abovedadas y superficies de madera forman parte de una arquitectura donde cualquier intervención técnica debe desaparecer visualmente o, al menos, quedar subordinada a la lectura histórica del espacio.

Una iluminación de precisión para proteger y hacer legible la sala barroca
El principal reto de la intervención consistía en hacer visible la sala barroca en su conjunto sin proyectar luz directa sobre su zona central. Esta área acoge vitrinas con piezas especialmente sensibles a la luz, por lo que debía mantenerse bajo estrictos criterios de conservación. La solución no podía basarse, por tanto, en una iluminación general intensa, sino en una estrategia más precisa, capaz de reforzar la percepción del espacio sin incrementar la exposición lumínica de los documentos.
El techo, decorado con estucos artísticos y pinturas abovedadas, desempeña un papel clave en esta estrategia. Además de ser uno de los elementos visuales más destacados de la sala, funciona como una gran superficie reflectante que contribuye a distribuir la luz de forma indirecta hacia el conjunto del espacio. A partir de esta condición, el diseñador de iluminación Andreas Gut planteó una solución en la que la luz se concentra sobre paredes, librerías y techo, evitando incidir directamente sobre el centro de la sala.

El concepto combina iluminación de acento sobre los elementos históricos y las estanterías con una distribución cuidadosamente equilibrada mediante numerosos proyectores individuales. De este modo, se consigue una percepción general homogénea sin recurrir a luminarias de gran presencia ni a niveles de luz innecesariamente elevados. La protección patrimonial del espacio exigía, además, que los equipos fueran lo más discretos posible y quedaran integrados en la arquitectura sin alterar la lectura visual de la sala.

Para ello, en colaboración con los responsables de conservación monumental, se optó por proyectores LED Eclipse de ERCO en tamaño XS, acabados en negro y conectados a un sistema de 48 V. Las luminarias, con luz blanca cálida de 3000 K, iluminan las librerías y los documentos expuestos mediante diferentes distribuciones luminosas dentro de una misma familia de producto. Esta uniformidad formal permite mantener una imagen técnica muy contenida, mientras que la variedad óptica facilita adaptar la luz a las necesidades concretas de cada zona.
Los proyectores se instalaron a lo largo de la parte inferior de la galería sobre un raíl electrificado Minirail de 48 V, curvado y fabricado específicamente para ajustarse a la geometría de la sala.

«El sistema de proyectores equipados con lentes Spherolit intercambiables permite una gran versatilidad en la iluminación, especialmente para las exposiciones temporales que se suceden en la sala», explica el diseñador de iluminación al referirse a la elección de los productos de ERCO. «Era importante que se percibiera la luz y no las luminarias». El delicado raíl electrificado Minirail de 48V en negro desaparece de la vista tras el listón de madera que recorre el borde inferior de la galería y se adapta perfectamente a las curvas de la arquitectura barroca.
«Solo en los radios muy estrechos tuvimos que interrumpir el raíl electrificado y continuar la corriente con cables de la forma más discreta posible», explica Andreas Gut. En la galería, los proyectores Eclipse se empotraron en salidas de conexión Minirail en el suelo de madera y se protegieron contra las pisadas mediante carcasas metálicas. El suelo es más reciente y, por lo tanto, no goza de protección como monumento histórico.

El nivel de iluminación general de la sala no es alto, por lo que fue suficiente con los pequeños proyectores. «Por motivos de conservación, se especificó un límite máximo de 50 lux para los manuscritos y las piezas expuestas delicadas», explica Silvio Frigg, director de conservación y seguridad de la Biblioteca de la Abadía, que supervisó el proyecto in situ. Toda la iluminación, compuesta por proyectores Eclipse en raíles electrificados alrededor de la galería, más algunos focos en la barandilla y luminarias lineales para el techo, se puede adaptar a diferentes escenarios de uso mediante el control Casambi Bluetooth.
«Podemos elegir entre ajustes preconfigurados para el funcionamiento general del museo o específicos para eventos como conciertos, lecturas o incluso visitas guiadas sobre temas específicos», afirma Silvio Frigg. Y, aunque ahora hay más luz en la sala que antes de implementar la nueva iluminación, el consumo de energía se ha mantenido prácticamente igual, lo que subraya la eficiencia energética de las soluciones de iluminación de ERCO.

Créditos del proyecto:
- Proyecto: Biblioteca de la Abadía de San Galo (Suiza)
- Diseñador de iluminación: Andreas Gut, (San Galo, Suiza)
- Control: Studio Tschümperlin (Alpthal, Suiza)
- Crédito fotográfico: © ERCO GmbH, www.erco.com, fotografía: David Schreyer

