ams OSRAM ha alcanzado un acuerdo para la venta de su negocio de sensores analógicos y de señal mixta no ópticos a Infineon por un importe de 570 millones de euros en efectivo. La operación, que se espera cerrar en el segundo trimestre de 2026, supone un paso relevante dentro del plan de desapalancamiento del grupo y redefine de forma clara su perímetro industrial, concentrándolo en tecnologías fotónicas y semiconductores ópticos.
La unidad de negocio vendida está orientada principalmente a aplicaciones de automoción, industria y medical, y generó en 2025 unos ingresos anuales de aproximadamente 220 millones de euros, con un EBITDA ajustado cercano a los 60 millones. La transacción se ha estructurado sobre una base “cash and debt free” e incluye los activos, la propiedad intelectual asociada y el traspaso de alrededor de 230 empleados repartidos en cuatro centros.

“Con la venta de nuestro negocio de sensores no ópticos para automoción, industria y aplicaciones médicas a Infineon por 570 millones de euros en efectivo, estamos logrando dos objetivos a la vez: acelerar el desapalancamiento de nuestro balance y, al mismo tiempo, configurar un pure play estratégico sólido, como líder en fotónica digital. Estamos evolucionando hacia una auténtica potencia en fotónica, con la oferta más amplia de plataformas de semiconductores de emisión y detección de última generación, en una posición única para aprovechar los principales puntos de inflexión de la fotónica digital en ámbitos como la automoción, las gafas inteligentes de realidad aumentada, el biosensado, la robótica doméstica e industrial, las interconexiones ópticas en centros de datos para IA y, potencialmente, incluso aplicaciones visionarias como la fusión láser”, declaró el CEO de ams OSRAM, Aldo Kamper.
Por su parte, Jochen Hanebeck, CEO de Infineon, detalló: “El negocio adquirido encaja perfectamente con la estrategia de Infineon y complementa nuestra sólida oferta en el ámbito de los semiconductores analógicos y los sensores. Nos permitirá ofrecer a nuestros clientes soluciones de sistema aún más completas. Estoy convencido de que se trata de una combinación sobresaliente desde el punto de vista tecnológico, comercial y cultural, que generará oportunidades de crecimiento tanto en nuestros mercados objetivo actuales como en áreas emergentes, como la robótica humanoide”.
Alcance industrial de la operación: activos, personas y fabricación
La venta incluye el negocio de sensores no ópticos, pero no contempla la transferencia de instalaciones productivas. Las fábricas permanecen dentro del perímetro de ams OSRAM, que seguirá prestando servicios de fabricación a Infineon durante un periodo plurianual. Este enfoque permite una transición ordenada del negocio, evita disrupciones industriales y asegura la continuidad de suministro a los clientes durante la fase de integración.
El perímetro transmitido incluye tecnologías de sensores analógicos y de señal mixta que, aunque rentables, no forman parte del núcleo fotónico que el grupo quiere reforzar. Desde una perspectiva estratégica, la operación puede interpretarse como una simplificación deliberada del portfolio, priorizando coherencia tecnológica frente a diversificación.

Para Infineon, la adquisición refuerza su posición en sensores analógicos para automoción, industria y medical. Para ams OSRAM, supone una salida limpia de un negocio maduro, con recursos que pasan a destinarse a áreas consideradas de mayor potencial a medio y largo plazo.
Impacto financiero: reducción de deuda y mejora del perfil de balance
Desde el punto de vista financiero, la operación tiene un impacto inmediato y significativo. Parte de los activos vendidos —valorados en torno a 130 millones de euros— estaban vinculados como garantía a bonos convertibles y deuda senior del grupo. Los fondos obtenidos se destinarán de forma proporcional a la recompra o amortización de estos instrumentos, reduciendo así la presión financiera sobre la compañía.
Sumada a otras desinversiones ya anunciadas, la venta permitirá a ams OSRAM generar en total unos 670 millones de euros en ingresos extraordinarios dentro de su plan de desapalancamiento. Como resultado, el ratio de apalancamiento proforma del grupo se reduce de aproximadamente 3,3 veces EBITDA a 2,5 veces, incluyendo las opciones de venta relacionadas con OSRAM.
Para un grupo intensivo en capital, con una fuerte base industrial y elevados requerimientos de inversión en I+D, esta mejora del balance supondrá un aumento claro de la flexibilidad financiera, tanto para afrontar el servicio de la deuda como para sostener inversiones en tecnologías consideradas estratégicas.

Reposicionamiento tras la venta: foco exclusivo en semiconductores fotónicos
Una vez cerrada la operación, ams OSRAM queda configurada como un actor más claramente especializado en semiconductores fotónicos, con foco en emisores ópticos, sensores ópticos y circuitos integrados asociados de control y gestión de potencia. Este reposicionamiento refuerza una estrategia que el grupo viene desplegando desde la integración de OSRAM, orientada a reducir la complejidad del perímetro y concentrar inversiones.

Dentro de este marco, la compañía mantiene su negocio de lámparas automotrices tradicionales —incluido el aftermarket— como fuente estable de caja, con márgenes EBITDA del 13 al 15 % y una generación anual de flujo de caja cercana a los 90 millones de euros. Este segmento se concibe como un apoyo financiero para el desarrollo del negocio de semiconductores, contribuyendo tanto a la financiación interna como al proceso de desapalancamiento.
De cara a 2030, el grupo ha fijado nuevos objetivos financieros que reflejan este enfoque más concentrado: crecimiento de ingresos de dígito medio-alto en semiconductores, un EBITDA ajustado superior al 25 %, generación de más de 200 millones de euros anuales de flujo de caja libre y una reducción adicional del apalancamiento por debajo de dos veces EBITDA.
Imágenes: ams OSRAM

