TRILUX ha participado en el desarrollo del concepto de iluminación de la nueva sede de Novatec, empresa social situada en Leek, Países Bajos, dedicada a facilitar empleo protegido, formación y desarrollo profesional a personas con dificultades para incorporarse al mercado laboral.
El nuevo complejo, diseñado para acoger a 275 trabajadores, combina oficinas, zonas comunes, espacios de trabajo y varias naves de producción. Esta diversidad de usos planteaba un reto añadido: conseguir una iluminación homogénea y confortable en todo el edificio, adaptada a las distintas actividades y a usuarios con diferentes necesidades.
El proyecto ha sido desarrollado por Van Triest Lichtkonzepten en colaboración con la empresa instaladora Koninklijke Damstra y TRILUX. Uno de los principales objetivos fue reducir al máximo los contrastes acusados, las zonas oscuras y el deslumbramiento, creando unas condiciones visuales que favorecieran la concentración y la comodidad de los trabajadores.
Este criterio resultaba especialmente relevante por el perfil de algunos usuarios de Novatec. “Entre quienes trabajan en Novatec hay personas con autismo. Precisamente por eso resulta esencial conseguir un alto grado de uniformidad en la iluminación”, explica Eduard Schippers, especialista en iluminación de Van Triest Lichtkonzepten.

Uniformidad y control del deslumbramiento
La sede presenta una arquitectura muy variada, con distintas alturas, cubiertas inclinadas, oficinas, talleres, zonas comunes y naves de producción. El diseño lumínico debía responder a las necesidades específicas de cada espacio y, al mismo tiempo, mantener unas condiciones visuales coherentes en todo el complejo.
Para ello se desarrolló una planificación detallada teniendo en cuenta tanto la geometría del edificio como las actividades desarrolladas en cada zona.
Uno de los aspectos clave fue la adaptación de los reflectores de las luminarias para reducir el deslumbramiento y generar una distribución de luz más confortable. Esta personalización permitió ajustar el comportamiento de la iluminación a las características concretas de cada estancia, evitando contrastes excesivos y fuentes de luz potencialmente molestas dentro del campo visual.
El municipio de Westerkwartier, promotor del edificio, estableció además como requisito que las luminarias alcanzaran una vida útil de 100.000 horas, buscando reducir las necesidades de mantenimiento y prolongar el ciclo de funcionamiento de la instalación.
La selección de diferentes soluciones de TRILUX permitió responder tanto a esta exigencia como a las necesidades particulares de oficinas, talleres, zonas productivas y espacios de circulación.

Control DALI y aprovechamiento de la luz natural
La instalación incorpora tecnología DALI y un sistema centralizado de gestión que permite regular de manera independiente las distintas zonas del complejo. De este modo, los niveles de iluminación pueden adaptarse a las actividades, los horarios y las necesidades de cada espacio, además de facilitar futuras modificaciones en caso de que cambie la distribución o el uso de determinadas áreas.
El sistema se complementa con sensores de movimiento y de luz natural. La iluminación puede ajustarse automáticamente en función de la presencia de personas y de la cantidad de luz disponible en cada momento, reduciendo el funcionamiento innecesario de las luminarias y, con ello, el consumo energético.
La gestión se extiende también al alumbrado exterior, que puede regularse durante la noche para adaptar los niveles lumínicos a las necesidades reales de uso y limitar las emisiones de luz cuando disminuye la actividad.
Esta capacidad de control se integra en la estrategia energética global del edificio. La nueva sede, proyectada por el estudio TWA, ha sido concebida como un complejo energéticamente autosuficiente y cuenta con más de 400 paneles solares, además del empleo de materiales reciclados en su construcción.

Iluminación de emergencia reforzada
Las necesidades específicas de los trabajadores también se tuvieron en cuenta en el diseño de la iluminación de emergencia.
En este caso se estableció un nivel mínimo de 10 lux, superior al valor de 1 lux utilizado habitualmente como referencia en determinadas aplicaciones de evacuación.
El objetivo es proporcionar unas condiciones de visibilidad más favorables en situaciones de emergencia, facilitando la orientación y los desplazamientos dentro de un edificio utilizado por personas con distintos niveles de sensibilidad y autonomía.
El resultado global es una instalación en la que aspectos como la uniformidad, el control del deslumbramiento, la regulación individual por zonas y la sensorización adquieren un papel central para adaptar las condiciones de iluminación tanto al edificio como a las personas que trabajan diariamente en él.
Imágenes: TRILUX

