El Gobierno regional de Murcia ha anunciado que avanzará en los estudios de zonificación lumínica del territorio, un trabajo técnico orientado a identificar la vulnerabilidad de distintas áreas frente a la luz artificial nocturna y a definir criterios diferenciados de brillo y uso de la iluminación exterior.
La zonificación permitirá distinguir entre espacios que requieren niveles mínimos de iluminación —como entornos naturales, áreas periurbanas o zonas de especial valor ecológico— y áreas urbanas o funcionales donde existen mayores demandas de luz por razones de seguridad, actividad económica o movilidad.

El anuncio se produjo durante la jornada científico-técnica celebrada en Cartagena, organizada por la Cátedra de Medio Ambiente, Agua y Energía de la Universidad Católica de San Antonio (UCAM) junto a la empresa Hozono Global, en la que el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, expuso las líneas maestras de esta iniciativa.
“Iluminar mejor, no iluminar más, es la clave”, subrayó Vázquez, quien explicó que la futura zonificación permitirá adoptar decisiones apoyadas en criterios científicos y orientar las actuaciones hacia aquellos ámbitos donde resulten más eficaces, sin menoscabar la seguridad ni la actividad urbana.
Asimismo, avanzó que la Comunidad desarrollará este trabajo en colaboración con los ayuntamientos y con instituciones como las universidades, con el objetivo de seguir elevando la eficiencia del alumbrado público y de extender buenas prácticas en el diseño, la instalación y la gestión de la iluminación exterior.

Ordenanzas que regulan la iluminación
En la Región de Murcia ya existen municipios que han avanzado en la regulación de la iluminación exterior mediante ordenanzas específicas, como Bullas, La Unión, Murcia, Puerto Lumbreras o Totana, estableciendo marcos normativos para controlar el uso de la luz nocturna y limitar sus impactos.
El consejero vinculó esta evolución normativa con las políticas de eficiencia energética y transición hacia un modelo más sostenible, destacando el papel de los Certificados de Ahorro Energético como una herramienta ya consolidada. En este sentido, señaló que la Comunidad ha superado los 187 millones de kWh certificados, con una inversión empresarial superior a los 48 millones de euros, situándose entre las regiones más activas en este ámbito. Según explicó, mejorar la iluminación exterior pasa por orientar la luz donde es necesaria, ajustar niveles y regular horarios, y los CAE permiten acelerar esta modernización al transformar el ahorro medible en un incentivo directo para la inversión.
Asimismo, recordó que en 2026 el Gobierno regional lanzará una nueva convocatoria de ayudas al autoconsumo y a la eficiencia energética, dotada con 14,3 millones de euros y con un sistema de gestión más ágil para facilitar el acceso de ciudadanos y entidades.
La jornada, clausurada por el director del Mar Menor, Víctor Serrano, reunió a especialistas de los ámbitos científico, jurídico y técnico, junto a representantes institucionales y del sector, con el objetivo de analizar el impacto de la luz artificial nocturna y las soluciones disponibles para avanzar hacia un alumbrado más eficiente y compatible con la protección del cielo nocturno.

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