ATP Iluminación ha participado en el desarrollo del alumbrado de un nuevo sector residencial en Zaratán, en una actuación orientada a ajustar la instalación a las condiciones reales de uso del entorno. El proyecto se sitúa en una urbanización de reciente creación, con viales amplios, zonas estanciales y un área infantil, donde el alumbrado público adquiere un papel relevante tanto en la seguridad como en la percepción y uso del espacio durante las horas nocturnas.

Para esta actuación se ha optado por la instalación de la luminaria Aire S3 en una versión customizada, concebida para integrarse en entornos residenciales contemporáneos combinando eficiencia energética, control visual y una presencia formal diferenciada.
Uno de los elementos clave del sistema es la incorporación del Difusor Confort®, una solución orientada a gestionar de forma precisa el deslumbramiento. Este aspecto resulta especialmente relevante en ámbitos de uso peatonal y, de forma más acusada, en zonas infantiles, donde la percepción visual condiciona directamente la experiencia del usuario.

Desde el punto de vista de la implantación, la intervención se ha resuelto mediante una sustitución punto a punto sobre columnas existentes. A pesar de esta limitación inicial, la selección de ópticas específicas ha permitido optimizar la distribución de la luz y alcanzar niveles elevados de uniformidad en todo el ámbito de actuación. La combinación entre eficiencia óptica y control del deslumbramiento da como resultado una instalación homogénea, ajustada a criterios actuales de calidad lumínica y orientada a mejorar tanto el rendimiento como el confort visual.

Más allá de los parámetros estrictamente técnicos, el proyecto introduce un elemento menos habitual en este tipo de actuaciones: el tratamiento del diseño de la luminaria como parte del propio discurso urbano. La versión customizada de la Aire S3 incorpora una identidad formal reconocible que contribuye a singularizar el espacio, alejándose de soluciones más neutras o estandarizadas.
Este planteamiento adquiere especial sentido en las zonas de juego infantil, donde la iluminación deja de responder únicamente a criterios funcionales. En estos ámbitos, la luminaria participa en la construcción del ambiente, aportando un componente visual que refuerza el carácter del espacio y lo adapta a su uso, generando una percepción más cercana y acorde con la escala del usuario.

El resultado es una instalación que, pese a su escala contenida, destaca por su impacto visual y por la calidad de la solución adoptada, donde cada elemento ha sido cuidadosamente seleccionado para mejorar la experiencia del usuario.

Imágenes: ATP Iluminación

