La luminaria Thaïs, diseñada por Marcello Ziliani para Platek, se presenta como un ejercicio de síntesis entre ingeniería, materialidad y versatilidad tipológica. Concebida como lámpara de mesa, luminaria suspendida o solución exenta, la pieza aspira a responder a diferentes situaciones lumínicas con una única arquitectura funcional.

La pieza se articula mediante un disco luminoso de perfil afinado atravesado por un vástago vertical, que permite desplazar la fuente de luz en altura o separarla por completo del soporte. Esta movilidad habilita usos diversos: suspendida mediante cable, apoyada sobre la mesa mediante un accesorio específico o empleada como luminaria autónoma.
El cuidado en los detalles y la selección de materiales remiten al rigor constructivo de disciplinas vinculadas a la náutica, dotando al conjunto de una identidad propia. Destaca el acabado stone-washed aplicado al latón macizo, que resalta su textura y profundidad mientras deja que el paso del tiempo genere una pátina natural, incorporando el envejecimiento como parte de la evolución del objeto.

La configuración óptica admite distintas atmósferas y niveles de emisión, favoreciendo un uso flexible en entornos cotidianos. En su versión de mesa, Thaïs funciona de manera portátil gracias a la alimentación por batería e incorpora control de intensidad regulable, ampliando las posibilidades de adaptación a distintos escenarios y necesidades de iluminación.

Un diseño de Marcello Ziliani
Marcello Ziliani, habituado al diseño para exterior, vio lógica la colaboración con Platek, una firma con ese enfoque en su ADN. Según el mismo explica, los principios técnicos detrás del desarrollo de producto le resultaban familiares; lo distinto estaba en la forma de comunicar y posicionar el objeto. Sobre la influencia del contexto outdoor en Thaïs, el diseñador subraya que trabajar con productos expuestos a condiciones severas exige rigor, soluciones viables e innovación entendida como método. En esa línea, afirma que forma y función avanzan juntas y que en Thaïs ambas dimensiones se equilibran con precisión.

El desarrollo de la luminaria supuso, además, un desafío interno para Platek. La empresa debía explorar un lenguaje expresivo diferente al habitual y resolver la integración de todos los componentes en un único cuerpo desplazable: conjunto LED, electrónica, baterías, control de potencia y regulación, además del sistema de carga. El objetivo era permitir el ajuste en altura o el uso como lámpara suspendida sin sacrificar el perfil delgado del disco. Ziliani atribuye a los ingenieros de la marca el mérito de haber logrado la compacidad del módulo y de haber ocultado todos los elementos técnicos en una pieza de latón macizo.

Precisamente, la elección del latón marcó el carácter del proyecto. Material tradicional y asociado a códigos clásicos, se convirtió en punto de partida para soluciones poco convencionales. El acabado stone-washed y la decisión de dejarlo sin capa protectora permiten que el metal evolucione, se oxide y adquiera pátina con el tiempo, aportando un registro material de uso y convirtiendo cada unidad en un objeto con identidad propia.

Fuente de Imágenes: Platek. Fotógrafo: Ottavio Tomasini

