La evaluación de la iluminación urbana ha sido tradicionalmente un ejercicio técnico basado en auditorías puntuales, mediciones manuales y simulaciones de diseño que, aunque rigurosas, suelen estar condicionadas por limitaciones de tiempo, presupuesto y alcance territorial. La irrupción de herramientas basadas en inteligencia artificial abre un nuevo escenario para las ciudades: la posibilidad de analizar de forma sistemática, continua y a gran escala cómo se comporta realmente el alumbrado en relación con la seguridad vial y peatonal.
Ese es el marco en el que se sitúa la experiencia desarrollada en Las Rozas de Madrid dentro del proyecto europeo SAFELIGHT, una iniciativa de I+D+i cofinanciada por EIT Urban Mobility que ha puesto a prueba una herramienta capaz de detectar zonas de baja visibilidad mediante algoritmos de visión artificial y análisis automatizado de imagen. La tecnología se ha aplicado en la rotonda de entrada a Las Matas, un punto clave de conexión peatonal y viaria, donde se ha llevado a cabo una intervención de mejora lumínica basada en datos objetivos aportados por la herramienta y no solo en criterios perceptivos o normativos.
De medir la luz a analizar la visibilidad
Uno de los cambios más relevantes que introduce SAFELIGHT es el paso de la medición clásica de niveles lumínicos a la evaluación de la visibilidad real del entorno. La herramienta desarrollada por la startup española ASIMOB funciona a partir de un sistema móvil de captación de imágenes instalado en un vehículo. A medida que recorre la ciudad, la cámara registra escenas nocturnas que son procesadas por algoritmos de inteligencia artificial capaces de identificar patrones asociados a baja visibilidad: contrastes insuficientes, zonas de sombra prolongadas, puntos con posible deslumbramiento o transiciones bruscas entre áreas iluminadas y oscuras.

En Las Rozas, este primer análisis permitió elaborar un mapa preliminar de espacios con mayor riesgo desde el punto de vista visual. A partir de ahí, el consorcio del proyecto seleccionó la rotonda de San José Obrero, en Las Matas, como escenario de prueba, puesto que se trata de un punto clave de conexión peatonal, muy transitado, y que incluye el acceso al túnel bajo las vías del ferrocarril.
Tras la fase de diagnóstico, la empresa rumana Flash Lighting Services, especializada en soluciones de iluminación para smart cities, asumió el diseño de las intervenciones lumínicas a partir de los datos obtenidos. La compañía fue la responsable de elaborar las propuestas de mejora en las zonas de prueba seleccionadas en cada una de las ciudades participantes —Las Rozas, Vitoria y Brasov—, con un planteamiento común: no incrementar la iluminación de manera indiscriminada, sino intervenir de forma precisa en los puntos críticos, optimizando la distribución del flujo luminoso y mejorando la legibilidad visual del entorno urbano.
El proyecto ha concluido recientemente con una segunda campaña de medición realizada por ASIMOB, destinada a validar el impacto de las mejoras introducidas en la iluminación y a comprobar, con datos objetivos, cómo esta tecnología puede ayudar a las ciudades a identificar ámbitos de actuación prioritarios, reduciendo riesgos, previniendo accidentes y favoreciendo una movilidad urbana más segura.
SAFELIGHT es una iniciativa cofinanciada por EIT Urban Mobility en la que Las Rozas ha participado como entorno de pruebas a través de Las Rozas Innova, la Empresa Municipal de Innovación y Desarrollo Tecnológico, en colaboración con la Concejalía de Servicios a la Ciudad.

Fuente de imagen: Ayuntamiento de Las Rozas – La Rozas Innova

