El entorno monumental de la Catedral de Santiago de Compostela afronta una nueva etapa en su planificación nocturna. El estudio Intervento ha resultado ganador del Concurso Internacional de Iluminación Ornamental y Artística convocado para definir una estrategia lumínica en las plazas históricas que rodean el conjunto catedralicio. Su anteproyecto, presentado bajo el lema “Hermes”, obtuvo la máxima puntuación del jurado internacional y será la base del futuro proyecto ejecutivo, comenzando con una actuación piloto en la Praza de Praterías.
La intervención se concibe como un banco de pruebas para una implantación progresiva en todo el ámbito monumental, incluyendo espacios clave como las plazas del Obradoiro, Quintana e Inmaculada, además de los recorridos urbanos que las conectan. El concurso, enmarcado dentro del Plan de Sostenibilidad Turística de Santiago, pone el foco en criterios técnicos, ambientales y patrimoniales, situando la iluminación como una herramienta estratégica de puesta en valor del paisaje nocturno sin alterar la integridad arquitectónica del conjunto histórico.

Una propuesta basada en jerarquía lumínica y respeto patrimonial
El jurado seleccionó por unanimidad la propuesta “Hermes”, que alcanzó una puntuación global de 95 sobre 100, frente a los 65 puntos de las otras dos propuestas finalistas. . De forma desglosada, en cuanto al valor y la calidad del diseño de iluminación, la propuesta ganadora recibió un total de 45 de 50 puntos posibles y, en las áreas de evaluación técnica y económica, por un lado, y protección ambiental, eficiencia energética e innovación tecnológica, por otro, obtuvo la máxima puntuación en ambas: 25 sobre 25.
La propuesta plantea una jerarquización de la luz mediante gradientes y contrastes, con un uso controlado del claroscuro que permite realzar la arquitectura sin deformarla. El jurado subrayó que el diseño consigue una imagen equilibrada del paisaje nocturno, combinando zonas de penumbra con puntos de énfasis, no solo en la iluminación ornamental de los monumentos, sino también en los recorridos peatonales del espacio público circundante.
Uno de los aspectos considerados decisivos fue la estrategia de mínima intervención sobre el patrimonio. Según el acta, “Hermes” es la única propuesta capaz de resolver la iluminación ornamental del conjunto catedralicio sin instalar nuevos equipos sobre las cubiertas de piedra, recientemente rehabilitadas y altamente protegidas. Este enfoque garantiza la conservación de los valores culturales del monumento, incluyendo elementos que forman parte del itinerario de visita y cuentan con la máxima protección como Bien de Interés Cultural.

Viabilidad técnica, económica y sostenibilidad
Además de su calidad conceptual y patrimonial, el jurado valoró la solidez técnica y económica del anteproyecto ganador. La propuesta fue considerada “técnicamente muy completa”, destacando la precisión en los cálculos luminotécnicos, la definición de niveles de iluminación y la elección adecuada de temperaturas de color para un entorno histórico de alta sensibilidad.
También se consideró positiva la utilización de luminarias de diferentes fabricantes, al entender que esta diversidad puede favorecer la sostenibilidad económica del proyecto y facilitar su mantenimiento a largo plazo. El presupuesto presentado incluye todas las fases necesarias —desmontaje, instalación, pruebas y puesta en marcha— y fue evaluado como ajustado y viable, lo que permite asegurar la calidad de la ejecución en un entorno urbano complejo.
En el plano medioambiental, la propuesta se apoya en un control preciso de los haces de luz con el objetivo de evitar el deslumbramiento y reducir la contaminación lumínica, preservando la oscuridad del cielo nocturno y la atmósfera propia del paisaje histórico compostelano. El jurado destacó que el proyecto cuantifica un ahorro energético aproximado del 68 % respecto al consumo actual, además de incorporar iluminación ornamental en edificios que hasta ahora carecían de ella.

Alta calidad de las propuestas finalistas y marco institucional del concurso
Más allá del anteproyecto ganador, el jurado internacional quiso subrayar el elevado nivel técnico y conceptual de las otras dos propuestas finalistas. En particular, “Shh… See the silence”, presentada por el estudio finlandés Valoa Design, fue valorada por la coherencia de su planteamiento y por su capacidad para articular un diálogo equilibrado entre luz y oscuridad, en sintonía con la atmósfera espiritual y simbólica del entorno catedralicio. Por su parte, “Ad Maiora Semper”, impulsada por un equipo liderado por Pietro Maria Castiglione (Piero), recibió reconocimiento por la profundidad de su análisis histórico y urbano, así como por el alto grado de desarrollo alcanzado en los aspectos técnicos y económicos de la propuesta.
El Concurso Internacional de Iluminación se integra en el Plan de Sostenibilidad Turística de Santiago (PSTD), promovido de forma conjunta por el Gobierno de España, la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Santiago de Compostela. Este plan cuenta con una inversión global de tres millones de euros destinada a proyectos de transformación sostenible y constituye una de las principales líneas de actuación para reforzar un modelo turístico más respetuoso con la ciudad histórica. La iniciativa representa, en este sentido, una apuesta por aplicar innovación y criterios ambientales en la puesta en valor del patrimonio, con la asistencia técnica y coordinación del proceso a cargo de la empresa compostelana TRIVIUM.

Fuente de imágenes: Ayuntamiento de Santiago de Compostela

