Hyundai Motor Company y Kia Corporation han presentado Plasma Care UVC, una nueva tecnología de desinfección para el interior del vehículo basada en una lámpara de plasma capaz de emitir luz ultravioleta lejana, o Far-UVC, en el rango de 200 a 230 nanómetros. El sistema ha sido desarrollado para tratar el ambiente del habitáculo y reducir la presencia de microorganismos y olores incluso con pasajeros presentes, una diferencia relevante frente a las soluciones convencionales de esterilización UVC, que normalmente deben utilizarse en espacios cerrados y sin exposición directa de las personas.
La tecnología se apoya en el uso de radiación Far-UVC, una región del espectro ultravioleta que presenta una menor capacidad de penetración en tejidos humanos que la UVC convencional. Mientras que las fuentes UVC habituales, situadas aproximadamente entre 255 y 280 nm, pueden suponer riesgos para la piel y los ojos si existe exposición directa, la Far-UVC empleada por Hyundai y Kia está diseñada para actuar en la capa externa de queratina de la piel sin alcanzar capas más profundas. En cambio, bacterias y virus no disponen de esta barrera protectora, por lo que la radiación puede penetrar en ellos y dañar su ADN, reduciendo su capacidad de supervivencia.
Según explican ambas compañías, esta característica permite plantear su aplicación en espacios ocupados, como el interior de un vehículo, donde la proximidad entre la fuente de emisión y los pasajeros obliga a un control especialmente preciso de la longitud de onda, la potencia y la distribución de la luz. Además de actuar sobre microorganismos, el sistema también puede contribuir a reducir olores generados por la proliferación bacteriana, mejorando la calidad percibida del ambiente interior.
Adaptación de la tecnología Far-UVC al entorno del vehículo
La incorporación de una tecnología de desinfección ultravioleta en el habitáculo de un vehículo plantea condicionantes diferentes a los de otros espacios interiores. A diferencia de una sala hospitalaria, un aula o una estancia de mayor volumen, la cabina de un automóvil es un entorno reducido, con pasajeros situados muy cerca de la fuente de emisión, superficies de geometría compleja, numerosos componentes electrónicos y condiciones de funcionamiento variables.
Para responder a estas exigencias, Hyundai y Kia han desarrollado una solución compacta basada en una lámpara de plasma, seleccionada por su capacidad para generar longitudes de onda Far-UVC difíciles de conseguir con tecnología LED convencional. El sistema ha sido miniaturizado para facilitar su integración en vehículos y optimizado para mejorar la eficiencia energética respecto a equipos diseñados para espacios más amplios, como hospitales o centros educativos.
La resistencia del sistema también ha sido uno de los aspectos considerados durante su desarrollo. En un vehículo, cualquier componente embarcado debe soportar vibraciones, variaciones de temperatura, ciclos de funcionamiento exigentes y las condiciones propias de la conducción diaria. Por ello, Plasma Care UVC se ha diseñado teniendo en cuenta tanto la estabilidad de la fuente de emisión como la durabilidad del conjunto en un entorno móvil.
Otro de los elementos clave es el control óptico. La tecnología incorpora un filtro especializado destinado a asegurar que la emisión se mantenga dentro del rango Far-UVC controlado. Este punto resulta especialmente importante, ya que la seguridad del sistema depende de limitar la presencia de longitudes de onda no deseadas que puedan incrementar el riesgo de exposición para los ocupantes.

Ensayos de validación y posibles aplicaciones en movilidad
Ambas compañías han llevado a cabo diferentes pruebas para verificar el rendimiento de Plasma Care UVC, desde evaluaciones a nivel de componente hasta ensayos en vehículo completo, en colaboración con organismos de ensayo e instituciones especializadas.
En una cámara de 8 metros cúbicos, bajo condiciones controladas que simulaban el entorno de una cabina de vehículo, ensayos realizados por Korea Testing Laboratory confirmaron una reducción del 96,8 % de virus en suspensión en el aire tras 30 minutos de funcionamiento. En pruebas de componente desarrolladas junto con el Agriculture and Life Sciences Venture Center de la Universidad Nacional de Seúl, la exposición de bacterias causantes de neumonía a la luz Far-UVC generada por Plasma Care UVC alcanzó una tasa de erradicación del 99,9 % tras 30 segundos, con eliminación completa después de 60 segundos bajo las condiciones del ensayo.
La tecnología también se evaluó en un vehículo real. En colaboración con el Korea Automotive Technology Institute, Hyundai y Kia aplicaron Plasma Care UVC a un Kia PV5 y comprobaron una erradicación del 99,9 % de Escherichia coli tras 40 minutos de irradiación en las condiciones de prueba establecidas.
Estos resultados muestran el potencial de la tecnología para reducir la presencia de microorganismos en el interior del vehículo, aunque deben interpretarse dentro del marco de las condiciones concretas de ensayo. Factores como la geometría del habitáculo, la ubicación de la fuente de emisión, la circulación del aire, la ocupación, los materiales interiores o los tiempos de exposición pueden influir en el comportamiento final del sistema en uso real.

Far-UVC y el futuro de la movilidad
Aunque Plasma Care UVC todavía no ha sido anunciado como equipamiento de producción, Hyundai y Kia prevén continuar con su validación técnica conforme a estándares internacionales de seguridad antes de una posible incorporación a vehículos comerciales. La tecnología se enmarca en una nueva generación de soluciones orientadas a mejorar la higiene del habitáculo en escenarios de movilidad cada vez más compartidos, flexibles y de uso intensivo.
Para mostrar su potencial, ambas compañías han presentado distintas aplicaciones basadas en el Kia PV5, entre ellas un vehículo escolar y una unidad destinada a la venta de fruta. Estos ejemplos apuntan especialmente a los llamados purpose-built vehicles o PBV, vehículos diseñados para usos específicos, así como a servicios con alta rotación de ocupantes, como lanzaderas, taxis, transporte escolar, flotas autónomas o vehículos comerciales especializados.
En este tipo de entornos, el control higiénico del interior puede adquirir un papel más relevante, ya que un mismo habitáculo puede ser utilizado por numerosos usuarios a lo largo del día y no siempre existen tiempos suficientes para limpiezas manuales entre trayectos. Una solución óptica integrada, capaz de actuar sobre el ambiente interior y determinados microorganismos, podría funcionar como complemento a la ventilación, la filtración del aire y los protocolos convencionales de limpieza.
Imágenes: Hyundai

