Con motivo de la Milan Design Week 2026, Flos presenta dos nuevas colecciones de iluminación: Nocturne, diseñada por Konstantin Grcic, y Maap, de Erwan Bouroullec. Ambos lanzamientos se articulan a través de dos proyectos expositivos concebidos por los propios diseñadores, que ocupan los espacios históricos de la marca en Milán: el Flos Professional Space y el Flagship Store, situados en Corso Monforte 15 y 9, respectivamente.
El resultado es un contraste deliberado. Por un lado, Konstantin Grcic propone con Nocturne un sistema modular de baja tensión donde la luz se integra en una estructura mínima y controlada. Por otro, Erwan Bouroullec plantea con Maap una luminaria cuya forma no está definida de antemano, sino que surge del gesto y de la manipulación directa del material.

Nocturne: el sistema modular de Grcic desplegado sobre un suelo luminoso de estética sci-fi
La instalación del Flos Professional Space está dedicada íntegramente a Nocturne, el nuevo sistema modular diseñado por Konstantin Grcic, que se presenta como una propuesta donde la luz se construye desde la sutileza y el control.
El propio nombre remite al resplandor tenue de la luz lunar, una referencia que se traduce en una emisión combinada de luz directa e indirecta orientada a generar atmósferas contenidas. Las luminarias, fabricadas en vidrio de borosilicato conformado en caliente y aluminio, se ofrecen en versiones de pie, suspensión y pared, con difusores cónicos o semiesféricos que refuerzan esa voluntad de suavidad luminosa. A este planteamiento se suma un trabajo específico sobre la reducción del deslumbramiento, que sitúa el sistema en una posición intermedia entre la iluminación decorativa y la arquitectónica.

Desde el punto de vista constructivo, Nocturne se articula a partir de un perfil extruido de aluminio en baja tensión que permite ubicar los cabezales luminosos en distintos puntos a lo largo del soporte. Esta lógica modular introduce un grado de flexibilidad poco habitual en este tipo de luminarias, facilitando configuraciones abiertas y adaptables según el contexto.
La puesta en escena diseñada por Grcic toma como referencia 2001: A Space Odyssey, trasladando al espacio expositivo una reinterpretación de su imaginario. El diseñador se fija especialmente en la escena final del film, donde un suelo modular retroiluminado construye una atmósfera extraña y casi irreal. Ese recurso se convierte aquí en el elemento estructurador de la instalación: una retícula de paneles luminosos blancos que se extiende por el espacio y redefine su percepción.

Según explica el propio Grcic, este suelo luminoso funciona como un mecanismo para “anclar” la arquitectura del showroom y generar una atmósfera en torno a unas luminarias deliberadamente discretas, casi invisibles. El espacio resultante se mueve entre lo físico y lo sugerido, con mobiliario reducido a imágenes difusas sobre superficies de vidrio y una sensación general de irrealidad controlada.
Más allá de la referencia cinematográfica, la instalación subraya una idea central del proyecto: la luz no se plantea únicamente como un recurso funcional, sino como un elemento capaz de construir espacio y experiencia. En esta línea, Grcic establece un paralelismo entre su propuesta y el film de Kubrick, donde la iluminación no actúa como simple soporte visual, sino como parte activa de la narrativa.

El resultado es una intervención que traslada al espacio expositivo una escena casi suspendida, en la que una retícula luminosa continua interactúa con imágenes evanescentes de objetos icónicos del diseño. La presencia de las lámparas Nocturne se integra en este contexto de forma sutil, reforzando una atmósfera atemporal y ligeramente surreal que funciona, en última instancia, como un ejercicio de interpretación sobre el papel de la luz en el diseño contemporáneo.
Maap y Sound of Chaos: materia, gesto y luz en la propuesta de Erwan Bouroullec
En el Flagship Store de Milán, Flos presenta Maap, la nueva luminaria mural de Erwan Bouroullec, concebida como un sistema abierto en el que la forma final no está definida por el diseñador, sino por la intervención directa del usuario.
La pieza se construye a partir de un material fibroso ultraligero, similar al papel, que se fija mediante puntos magnéticos a una base equipada con fuentes de luz. A partir de esa estructura mínima, la luminaria se activa mediante el gesto: al arrugar, plegar o tensar el material, la superficie adopta configuraciones orgánicas e impredecibles. La luz deja así de proyectarse desde un difusor estable y pasa a depender de una geometría variable, convirtiendo la lámpara en una especie de superficie viva, en constante transformación.

Disponible en tres tamaños —Wall 1, Wall 2 y Wall 3—, Maap puede superar los tres metros de ancho en su máxima extensión. Sin embargo, esta dimensión es solo una referencia, ya que cada configuración redefine sus límites. El núcleo del proyecto reside precisamente en esa transición entre un orden inicial —la base técnica— y un resultado que emerge de la manipulación, donde el control se comparte con el usuario.
Esta lógica se traslada a la instalación Sound of Chaos, con la que Bouroullec articula la presentación del proyecto. Concebida como un entorno inmersivo que combina sonido e imagen, la propuesta explora la relación entre orden y caos no como opuestos, sino como fases de un mismo proceso. El diseñador toma como referencia las ideas desarrolladas por James Gleick en torno a los sistemas dinámicos complejos, donde patrones aparentemente aleatorios generan estructuras coherentes a partir de condiciones iniciales.

En este contexto, el proceso de arrugado del material —gesto básico en Maap— se pone en diálogo con sonidos de origen natural y mecánico, desde tormentas y agua hasta motores y sistemas digitales.
El vídeo que acompaña la instalación, comisariado por Nicolò Terraneo, amplía esta lectura mediante una narrativa fragmentada, construida a partir de capas visuales y asociaciones libres. La pieza sugiere que el proceso creativo no es lineal, sino acumulativo, y que el error o la variación forman parte inherente del resultado final, del mismo modo que ocurre en la configuración de la propia luminaria.

En el espacio expositivo, Maap se presenta sobre un fondo negro continuo que acentúa su carácter escultórico y dirige la atención hacia la interacción entre material y luz. La luminaria ocupa tanto el escaparate como el muro interior que conecta los dos niveles de la tienda, adoptando configuraciones de alto impacto visual que refuerzan su escala y su capacidad para redefinir el plano vertical como soporte lumínico.
Imágenes: FLOS

