La resolución del detalle constructivo ha dejado de ser un aspecto secundario en la arquitectura residencial contemporánea para convertirse en un vector clave de coherencia espacial. En proyectos donde la materialidad, la continuidad visual y la relación entre interior y exterior definen la experiencia doméstica, los elementos técnicos —tradicionalmente considerados accesorios— pasan a formar parte activa del lenguaje arquitectónico. Interruptores, marcos o sistemas de control ya no se limitan a cumplir una función, sino que participan en la lectura del espacio.
Un ejemplo de ello es la reciente colaboración de Simon con el estudio Blanes Urigoitia, donde se ha incorporado su serie de mecanismos Simon 270 como parte del lenguaje material de ambos proyectos residenciales: Casa ES y Casa NE, en Madrid.

El estudio Blanes Urigoitia, con sede en Madrid y fundado por María Urigoitia y Eduardo Blanes, desarrolla proyectos contemporáneos en distintas escalas con una atención constante a la materialidad y a la experiencia del espacio. Entre sus trabajos destacan viviendas como Casa ES y Casa NE, junto a propuestas como Antegreen I, residencia deportiva premiada en 2022.
En el caso de las viviendas Casa ES y Casa NE la continuidad material y la relación entre interior y exterior sitúan el detalle en un plano relevante. En este contexto, la serie Simon 270 de Simon se incorpora con un lenguaje contenido —perfil fino, tecla estrecha y estética depurada— que permite su integración en los paramentos sin alterar la lectura del espacio, mientras que el sistema push mantiene la alineación de las teclas y refuerza la coherencia visual del conjunto.
Casa ES: un hogar articulado en torno a la naturaleza
Situada en el entorno de General Perón, Casa ES parte de una reforma integral que reorganiza la vivienda en torno a un amplio espacio central, definido por una cuidada combinación de roble, nogal y piedra. La intervención introduce una relación directa con el exterior a través de la presencia de un Platanus hispanica, cuya sombra cambiante filtra la luz natural y proyecta una dinámica lumínica sobre el interior. Este elemento vegetal actúa como nexo visual entre estancias, reforzando la continuidad espacial y articulando la vida cotidiana en torno a un ambiente cálido y abierto.

En este marco de materialidad contenida y lectura continua de los paramentos, la serie Simon 270 de Simon se incorpora mediante mecanismos de tecla estrecha en acabado negro, cuya presencia discreta acompaña la arquitectura sin interferir en su percepción. La elección refuerza la coherencia cromática del conjunto y mantiene la limpieza formal del espacio, integrándose con naturalidad en los distintos planos.

Casa NE: sobriedad exterior, complejidad interior
En Pozuelo de Alarcón, Casa NE se presenta hacia el exterior con una expresión arquitectónica sobria que contrasta con un interior más complejo y articulado. El proyecto configura un paisaje doméstico a partir de la superposición de un plano de suelo y otro elevado, donde un jardín interior organiza la vivienda en sección. Patios, recorridos y escaleras conectan los distintos niveles y establecen una relación continua con el entorno.
En este proyecto, el mecanismo Simon 270 en tecla estrecha y acabado en cava se integra con discreción en la arquitectura interior, acompañando la materialidad del conjunto y reforzando la limpieza formal planteada por el estudio.
El desarrollo de la vivienda ha contado además con la colaboración de Banab Arquitectura y Construcción, Félix Camazón Estudio e Ingeniería Invisible.

Fuente de imágenes: Simon. Fotografía: Alberto Amores

