Autor: equipo de comunicación de Recyclia – Ecopilas
Hay algo que seguimos comprobando cada vez que participamos en un evento deportivo: cuando el reciclaje está presente, la gente responde. No porque haya una campaña detrás. No porque insistamos más en el mensaje. Sino porque lo hacemos fácil. En 2025, desde Fundación Ecopilas hemos recogido más de 5.280 kilos de pilas usadas en competiciones deportivas de toda España.
Y lo más interesante no es la cifra. Es dónde y cómo ha ocurrido.
El ciclismo: cuando el esfuerzo también se traduce en compromiso
Uno de los entornos donde más claramente lo vemos es el ciclismo. Con el equipo Extremadura Ecopilas, presente en competiciones de mountain bike, hemos superado los 1.200 kilos recogidos. Pero no se trata solo de las pruebas.
Los contenedores están también en centros educativos, espacios deportivos y municipios por los que pasa el equipo. Y ahí es donde el impacto se amplía. El deporte actúa como punto de conexión. El reciclaje, como hábito que se queda.
La Vuelta a España: el reciclaje en movimiento
En una escala completamente distinta, la Vuelta a España nos permite comprobar lo mismo… pero multiplicado. A lo largo de sus 21 etapas, hemos recogido más de 1.100 kilos de pilas. Miles de personas, diferentes ciudades, contextos cambiantes. Y aun así, el patrón se repite: cuando el contenedor está ahí, visible, accesible, la gente lo utiliza. Sin fricción.
Educación y deporte: donde empieza todo
Uno de los espacios más significativos es el trabajo con jóvenes.
En el Torneo de Escuelas Sociodeportivas de la Fundación Real Madrid, hemos recogido 900 kilos de pilas. Pero, más allá del dato, lo importante es el contexto. Aquí no hablamos solo de reciclaje. Hablamos de educación. De introducir un gesto sencillo dentro de una actividad que ya forma parte de su día a día: el deporte. Y cuando eso ocurre a edades tempranas, el impacto es mucho más profundo.

El mar también cuenta: colaboración con Fundación Ecomar
No todo ocurre en tierra. Junto a Fundación Ecomar, hemos trabajado con clubes y escuelas náuticas de todo el país, alcanzando 759 kilos recogidos. Aquí el vínculo es todavía más directo. El entorno natural está presente. El impacto es visible. Y el gesto de reciclar cobra un significado aún más tangible.
Además de estos grandes hitos, hay algo que valoramos especialmente: la suma de muchos eventos más pequeños: torneo de Otoño del club CRC Pozuelo Rugby (400 kilos), la Media Maratón de Formentera (300 kilos), el circuito Next Generation Pádel (250 kilos), la prueba Escalona Running (200 kilos) o la Hípica Internacional (100 kilos).
En todos ellos, el resultado es el mismo. No importa el tamaño del evento. Importa que el reciclaje forme parte de él.
Lo que estamos viendo (y por qué importa)
Después de años trabajando en este entorno, hay una idea que se repite una y otra vez: el reciclaje no necesita grandes discursos. Necesita estar presente y el deporte nos lo está demostrando de forma muy clara.
Porque es ahí, en el ocio, en la competición, en lo cotidiano, donde realmente se construyen los hábitos. Y cuando conseguimos integrarnos en esos espacios, el cambio deja de ser una intención…y empieza a ser una práctica real.

